J. M. CARBAJAL/L. PALACIOS
Efectivos del Sección de Montaña de la Guardia Civil de Cangas de Onís localizaron en la tarde de ayer en el concejo de Parres el cuerpo sin vida de un vecino de Madrid que permanecía en paradero desconocido desde el pasado mes de marzo. En el operativo de búsqueda también participaron guías de perros de la Guardia Civil.
El cadáver de J.C.M.B., de unos 50 años, fue hallado en avanzado estado de descomposición y sumergido en el cauce del río Laspru, a unos cien metros aguas arriba del puente de la localidad de Avalle.
El hombre faltaba de su domicilio en Alcalá de Henares (Madrid) desde el pasado 5 de marzo, y la desaparición había sido denunciada por un sobrino ante la Guardia Civil de Talavera de La Reina (Toledo). Como consecuencia de las investigaciones llevadas a cabo por el Cuerpo Nacional de Policía, resultó que la persona desaparecida se había ausentando llevándose consigo el teléfono móvil.
Tras varios meses de gestiones, se pudo averiguar que dicho teléfono móvil estaba siendo utilizado por un vecino del concejo asturiano de Parres, y tras contactar con la citada persona, éste informó que el teléfono lo había encontrado, junto con unas botas y un paquete de tabaco en una pista forestal situada próximo a la localidad de Avalle. El vecino pensó que estos objetos habían sido extraviados por algún senderista que pasara por la zona, y por ello se quedó con el teléfono móvil.
El puesto de la Guardia Civil de Arriondas recibió el miércoles una llamada de la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de Alcalá de Henares advirtiendo de la desaparición del hombre y su posible localización en Parres.
Con esta información, los efectivos de la Guardia Civil se desplazaron a la zona donde habían sido encontrados los efectos personales y pusieron en marcha las tareas de búsqueda por la zona.
Según informó la Guardia Civil a través de una nota de prensa, el operativo de búsqueda comenzó a las cinco de la tarde y se mantuvo durante toda la jornada. Las labores se reanudaron en la mañana de ayer, y los efectivos localizaron poco tiempo después un traje de montaña de color amarillo, un juego de llaves y un monedero.
El cadáver apareció una hora más tarde, semisumergido en el cauce del río Laspru a unos cien metros aguas arriba del puente Avalle. Entre sus ropas se encontró una cartera con diversa documentación y dinero, lo que permitió su identificación.
En el lugar de hallazgo del cadáver se personó la Médico Forense y el Equipo de Policía Judicial para efectuar el levantamiento del cadáver y trasladarlo al Tanatorio del Hospital Grande Covián, donde ayer se le practicó la correspondiente autopsia.
No fue posible dictaminar la causa de la muerte debido al estado de descomposición en el que se encontraba el cadáver.
La Guardia Civil ha abierto una investigación para esclarecer las circunstancias de el fallecimiento del hombre, a la espera de los resultados del análisis de los forenses.