El suceso tuvo lugar a las 16.50 horas y, según los testigos, se descarta un suicidio por el comportamiento normal del fallecido, si bien desde Renfe aseguraron que no pueden confirmar si fue un accidente fortuito o si, por el contrario, el varón decidió acabar con su vida.
La sala de operaciones del 112 avisó del incidente al Cuerpo Nacional de Policía, a la Policía Municipal de Valladolid y a Emergencias Sanitarias - Sacyl-, que envió una uvi móvil, cuyo personal facultativo confirmó el fallecimiento del hasta ese momento herido, de quien no se dispone de sus datos de filiación.
Desde la operadora ferroviario aseguraron a Ical que el vehículo que atropelló al hombre era una locomotora que circulaba aislada entre Vicálvaro (Madrid) y Burgos y que, a consecuencia del suceso, se registraron retrasos en tres trenes Alvia.
Agentes del Cuerpo Nacional de Policía, en colaboración con la Policía Local, se hicieron cargo de la retirada del cadáver, cuya edad e identidad no había sido facilitada.