E. F.
Miami,
Las huellas dactilares de William Ortiz, sospechoso de los asesinatos por los que está condenado a muerte en EE UU el español Pablo Ibar, sobrino del ex boxeador Urtain, no coinciden con las recogidas en el lugar del crimen, según el abogado de Ibar. Benjamin Waxman, abogado del español, señaló que el resultado negativo de la comparativa de huellas dactilares «no significa mucho» y agregó que continuará con las pruebas de ADN del sospechoso. Indicó que seguirá con «las otras pruebas que ya tenemos y nos moveremos para pedir un nuevo juicio».
Ortiz está condenado a cadena perpetua en una cárcel del estado de Florida por otros crímenes, mientras que Ibar permanece desde el año 2000 en el corredor de la muerte en el penal de Raiford, en Starke, al norte del estado, condenado por un triple crimen cometido en 1994. Waxman ya había adelantado que era bastante probable que las huellas dactilares tomadas a Ortiz no coincidiesen con las 31 que los asesinos dejaron en las paredes y muebles del lugar del crimen, «como tampoco coinciden con las de Ibar», precisó entonces. El letrado había pedido que se le practicaran estas pruebas después de que el testigo Juan Gispert declarara, tras ver en un programa de televisión, que Ortiz le había confesado que él era el autor de los asesinatos imputados a Ibar.