AGENCIAS.
Barcelona, Un posible exceso de velocidad causó en la noche del jueves una colisión múltiple y el posterior vuelco de un autocar en el que viajaba un grupo de turistas holandeses, con el resultado de seis personas muertas y otras 39 lesionadas. El siniestro se produjo poco después de las once de la noche en la autopista del Maresme (C-32), a la altura de San Pol de Mar (Barcelona). El vehículo, que circulaba en sentido a Gerona, «iba demasiado rápido» cuando se produjo el siniestro, según manifestó uno de los ocupantes del vehículo.
La compañía propietaria del autocar, Plenacosta, señaló que todos los pasajeros que viajaban a bordo, un total de 65, eran turistas holandeses. Los Bomberos confirmaron la presencia de un niño de dos años y de dos adolescentes de 15 y 16 años entre el pasaje.
Los 39 heridos fueron repartidos por distintos hospitales de la zona, de tal forma que los efectivos sanitarios derivaron once a Calella, ocho a Blanes, seis a Mataró, siete a Granollers, cuatro al hospital Can Ruti de Badalona, dos al Clínico de Barcelona y otro más al hospital San Pau de la capital catalana. Entre los heridos figura el conductor del autobús, de nacionalidad española, que sufrió rotura de tibia y peroné y fue intervenido de madrugada en Granollers, donde le extirparon el bazo. Dio negativo en el control de alcoholemia y cuenta con 16 años de experiencia.
El autobús se salió de la vía en un desvío de la autopista C-32. Se vieron implicados, además, dos turismos. Uno de ellos impidió indirectamente, junto con la valla lateral de la carretera, que el autocar cayese por un terraplén.
Tras salirse de la carretera, el autobús volcó por su lado izquierdo y dejó a varias personas atrapadas. Dos de los cadáveres quedaron atrapados, por lo que hubo que mover el vehículo para liberarlos. La empresa propietaria destacó que el vehículo contaba con apenas dos años de antigüedad, cinturones y techo antivuelco.
El autocar había salido de Gerona a las dos y media de la tarde para hacer un tour por Barcelona.