PALENCIA, ICAL
Se llama «Got», es negro, pesó 24,7 kilos y nació por reproducción asistida a través de cesárea en el vientre inseminado de una vaca lechera de raza frisona, perteneciente a una explotación ganadera de Melgar de Yuso (Palencia), propiedad de Javier Azpeleta. Hasta ahí todo normal, salvo que se trata del primer toro bravo clonado de España, cuyo padre se llamaba «Basito», el mejor semental de la ganadería gaditana de Alfonso Guardiola. El cotizado ejemplar falleció el pasado año dada su avanza edad.
La experiencia científica se dio a conocer ayer en un hotel de la villa jacobea palentina de Frómista con la multitudinaria presencia de medios de comunicación locales, regionales y nacionales. El alumbramiento del futuro semental se produjo tras 290 días de gestación a las seis de la mañana del martes, tras la introducción en el vientre de alquiler de la vaca frisona de un embrión de un semental, en la primera experiencia positiva de estas características que se ha llevado a cabo por parte de expertos en reproducción animal.
El proyecto nació hace tres años dirigido por el responsable del equipo de la Fundación Valenciana de Investigación Veterinaria (Fevive), Vicente Torrent, con sede en Castellón, junto a una de sus integrantes, la bióloga y responsable del área de laboratorio, Rita Cervera. La entidad científica surgió en 2006 para ser un referente en formación veterinaria dentro del campo investigador, para lo cual dispone de profesionales e instalaciones acordes a la labor que desarrolla.
«Se trata de un sueño hecho realidad y se eligieron vacas palentinas porque hubo dos ganaderos de Melgar de Yuso y Saldaña, Javier Azpeleta Hierro y Alfonso San Juan, respectivamente, que han colaborado de forma altruista junto a un veterinario de la zona, Julio César Díaz, que es el mejor experto español en el manejo de ganado vacuno», apuntó el investigador castellonense. «Tras ser amamantando con leche materna para trasmitir la inmunidad pasiva luego recibirá vacunas para estimular la inmunidad activa», explicó Torrent. El investigador castellonense señaló finalmente que el proyecto «está destinado a la mejora de los toros de lidia de ganaderos españoles», aunque eludió pronunciarse sobre su repercusión en el mundo de la tauromaquia. «Somos científicos y no opinamos», arguyó. Un exiguo presupuesto de 28.000 euros —sobre todo con el apoyo económico de la Diputación de Castellón— ha permitido «a un joven y modesto equipo de investigación lograr su objetivo», según Torrent, de 55 años.