AGENCIAS
Segovia,
El Príncipe de Asturias destacó ayer la labor pedagógica y social que desarrollan la Orquesta Filarmónica de Berlín (BPO) y su director, Simon Rattle, a quien entregó el premio Don Juan de Borbón de la Música, de la fundación que lleva el nombre de su abuelo. Durante su discurso en el Salón de Reyes del Alcázar de Segovia, Don Felipe de Borbón señaló que el premio reconoce la permanente contribución de la BPO y de Rattle, a través de sus proyectos, «a la construcción de un mundo más pleno y más humano, al que todos aspiramos».
Rattle, que se considera «un evangelista y un misionero del arte para que niños y mayores conozcan la música» recibió de manos de Don Felipe una pieza de cristal de La Granja, símbolo de este premio a la excelencia en el campo de la música y su contribución a la paz y al entendimiento entre los pueblos, dotado con 60.000 euros. Junto al presidente de la fundación y alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes, y al presidente del patronato que regenta el alcázar, el general director de la Academia de Artillería, Ricardo Sotomayor, han estado la subsecretaria de Cultura, Mercedes del Palacio, y el consejero de Educación de Castilla y León, Juan José Mateos.
Don Felipe, que destacó su presencia en Castilla y León por segunda vez en esta semana, reconoció el valor de la música, de sus creadores e intérpretes en el campo de la cultura universal, «para el bienestar y disfrute de las personas, para la comunicación y entendimiento global y, por qué no decirlo, para la economía». Aplicó a Rattle y a los profesores de la BPO parte del prólogo de las Cantigas del rey Alfonso X –representado en las esculturas del artesonado de la sala– diciendo: «Como trovar es algo que necesita entendimiento, quien se dedica a ello debe tenerlo». Asimismo dijo que con el premio se quiere expresar el apoyo al proyecto educativo de la BPO, que «promueve un trabajo en común en el que la amistad, el esfuerzo y la inspiración permiten a los participantes activar sus cualidades musicales y compartir la creación».