Los Príncipes de Asturias llevarán ayer a su hija pequeña, la infanta Sofía, a la guardería de El Pardo, la misma a la que asistió su hermana mayor, la Infanta Leonor, y elegida por sus padres por la proximidad con su residencia y por seguridad. En septiembre de 2007 Felipe y Letizia acompañaron también a su hija mayor en su debut en la Escuela Infantil que la Guardia Real tiene en el Palacio de El Pardo, cuando faltaba poco más de un mes para que Leonor cumpliese dos años, la misma edad que tiene ahora la pequeña Sofía, que nació el 29 de abril de ese mismo año.
Al igual que su hermana, la Infanta llevará el mismo uniforme que sus compañeros de la clase de los mayores, en su mayoría hijos del personal de tropa de la Guardia Real. La Guardería, nacida por un convenio entre el Ministerio de Defensa y la Comunidad de Madrid, reúne todas las medidas de seguridad -al encontrarse dentro del recinto del Palacio de El Pardo en la zona reservada para la Guardia Real- necesaria para la hija de los Príncipes de Asturias y es la más cercana a su domicilio.
Al igual que hace dos años, la Casa del Rey ha programado la asistencia de la niña con sus padres a la guardería para evitar que se puedan tomar imágenes de los compañeros de la Infanta, de acuerdo con la Ley de Protección del Menor. La Escuela abre sus puertas a las 07.30 de la mañana y cierra a las 15.00 horas de la tarde, por lo que la Infanta Sofía tomará allí su almuerzo, entre la asistencia a las clases que recibirá diariamente.
Ayer, los Príncipes visitaron Villarrobledo (Albacete) y Campo de Criptana (Ciudad Real) en la primera visita oficial a esas localidades manchegas de un miembro de la Familia Real. En Villarrobledo fueron recibidos por cientos de personas. La princesa, pantalón ancho de talle alto en tonos grises y camisa de raso color salmón, repartió besos y abrazos, sobre todo a los niños, se hizo fotos con alguna admiradora y cogió a un bebé en brazos.