Rubén Villar Fernández | Músico

"Todavía queda mucha labor de investigación musical por realizar en Zamora"

"Hemos recuperado marchas de Haedo y arreglos que hizo a obras de Arabaolaza y de Thalberg que volverán a ser escuchadas"

12.03.2016 | 00:58
El músico Rubén Villar Fernández.

Rubén Villar Fernández, profesor de música de cámara y de viola, es el integrante de la banda de música maestro Nacor Blanco que durante varios años ha realizado una labor de campo para localizar, transcribir y posteriormente recuperar, a través de una grabación, piezas de Semana Santa que se tocaban a principios del XX y que ahora volverá a sonar gracias al disco "Albores".

-¿Cómo nace el proyecto de recuperación de marchas que se tocaban a principios del siglos XX?

-Coincidió con que yo estaba estudiando un máster de investigación musical y como conocía que había bastante material relacionado con Semana Santa me pareció interesante, pues hasta este momento estaba perdido. En el máster realicé una catalogación y transcripción de toda la obra del maestro Haedo para banda.

-¿Qué le permitió descubrir este estudio?

-Que el maestro Haedo tiene un lenguaje musical bastante propio. Su escritura musical tenía unos recursos armónicos con bastante personalidad. En él se ve, como en otros músicos de banda, que era muy ecléctico porque leía mucha música y se aprecian las influencias del cambio de siglo.

-¿Por qué se caracterizan sus marchas?

-Su estructura suele ser muy similar a las actuales, pero su armonía es muy característica. Utiliza muchos recursos contrapuntísticos. Cuando el público escuche sus marchas va a percibir diferencias con otros autores de la época y con las marchas actuales.

-La diferencia con las actuales animó a Nacor a recuperarlas.

-Sí y, sobre todo, que estaban completamente perdidas. Estas marchas formaban parte de la historia de Zamora. En el disco hemos grabado diez obras, cinco de ellas marchas escritas por el maestro Haedo. La única conocida actualmente, y en otra versión distinta, es Las Tres Cruces, las otras cuatro se recuperan para este disco y va a ser la primera vez que se hayan grabado, y además la primera vez que se vuelven a escuchar desde hace muchos años. También hemos grabado tres arreglos de Haedo a obras de Arabaolaza, Gorriti y Thalberg, y las otras dos marchas son de Álvaro Milpáger y de Eduardo López Juarranz, que se tocaban mucho. La de Juarranz es especialmente interesante.

-¿Por qué?

-Porque, aparte de ser marchas las de este autor que se interpretaron en Zamora durante más de medio siglo, la que incluimos en el disco estaba totalmente perdida y solo se conocía hasta ahora por referencias en la prensa de la época.

-¿Dónde ha localizado las composiciones?

-El trabajo de campo lo he realizado en el Archivo Histórico Provincial y he tenido acceso a material facilitado por la familia de Haedo. Hay algunas marchas que se conservan bien y algunas peor. Entre las de Haedo, una era un borrador y tuve que ordenar el material; de las marchas de Juarranz y Milpáger solo había juegos de partituras incompletos, sin partituras generales, por lo que también tuve que reconstruir algunos instrumentos aunque, con diferencia, la que más trabajo de reconstrucción llevó fue Thalberg, que carecía de instrumentación que he intentado recuperar a su estilo.

-Rubén ¿qué supone esta recuperación de Haedo?

-Es un trabajo interesante y con el disco vamos a dar luz a unas marchas que muchas personas desconocían. Va ser interesante porque daremos a conocer marchas de Haedo y su arreglo de una obra del maestro de capilla de la Catedral Gaspar de Arabaolaza, del que está todo prácticamente perdido.

-¿Existe una laguna en el patrimonio musical de Zamora?

-Todavía hay mucha labor de investigación musical por hacer en Zamora. Hay poco investigado de Haedo, de Arabaolaza o del pianista Miguel Berdión, que ahora está totalmente olvidado.

-Los diez temas que conforman el disco "Albores" los han grabado en el Principal en distintas sesiones.

-Nacor ha contado con la colaboración del Ayuntamiento, que ha otorgado una subvención y que cedió las instalaciones del Principal para las grabaciones. Además, los músicos hemos tenido que estudiar bien las obras que no son fáciles de tocar. Quizá estas marchas dejaron de tocarse por el cambio de moda y también por la dificultad para ser interpretadas.

-¿Algunas podrían volverse a tocar?

-Creo que Las Tres Cruces sí podrían tocarse, pero otras estaban pensadas para ser tocadas cuando las bandas eran un elemento más de la procesión. Entonces iban al principio o al final del desfile no marcaban el paso, pues ahora las marchas están pensadas para ayudar a los cargadores.

-El domingo presenta el disco en un concierto en el Principal.

-Tenemos previsto tocar todas las marchas y explicar la historia de ellas.

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