CARLOS GIL.
- ¿En qué consiste el proyecto de investigación sobre los hospitales de la Vía de la Plata?
- Nació a iniciativa del Club Rotario Puerta de Hierro de Madrid, a través de su coordinador, José Luis Perona. Se trata de conseguir la historia de todos los hospitales de la Vía de la Plata. Al ser una organización internacional,
conectó con los clubes rotarios de León, Zamora, Salamanca, Béjar y Cáceres y ahí estamos, apoyando este proyecto.
- ¿Son hospitales tal y como los entendemos hoy en día?
- A través de toda la historia, por ejemplo aquí en Zamora, hemos conseguido descifrar 45 hospitales, aunque queda mucha documentación por conseguir. Son centros que sirvieron como hospitales de vida y de muerte a los peregrinos. En aquella época de peregrinación es donde se les acogía para darles las necesidades que tuvieran.
- ¿Pertenecían a órdenes religiosas?
- Por la documentación que hasta ahora hemos conseguido, los hospitales estaban regentados por cofradías en su mayor parte, que tenían sus estatutos para acoger a los peregrinos. Se financiaban por su cuenta. Nos queda, no obstante, mucha documentación por conseguir todavía. Hemos recopilado también los centros más modernos, como los actuales hospitales que están en funcionamiento hoy en día. El objetivo es reunir en un libro todos los hospitales a través de la historia en la Vía de la Plata, considerada en su trazado primitivo, que discurre entre Mérida y Astorga por 81 localidades de Castilla y León, 27 de ellas en Zamora, 38 en Salamanca y 16 en León.
- ¿Colaboran con ustedes otras organizaciones?
- Además de los que he mencionado participan también en el trabajo expertos de los tres clubes rotarios extremeños ubicados en Mérida, Cáceres y Badajoz, que aportarán el análisis referido al resto de la Vía. Se cuenta asimismo con la contribución de la salmantina Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Salvatierra de Fuenterobles, que desarrollará la historia de la Vía.
- También han recabado el apoyo de las instituciones de Zamora, como son el Ayuntamiento y la Diputación. ¿Qué les han pedido?
- Les hemos pedido sobre todo colaboración para, a través de sus archivos, sacar toda la documentación posible que tengan. La verdad es que tanto la alcaldesa, Rosa Valdeón, como el presidente de la Diputación, Fernando Martínez Maíllo, ademas de felicitarnos por la idea, nos han proporcionado toda la ayuda del personal y los archivos de ambas instituciones. También tenemos colaboración de los hospitales modernos, que han sido muy amables, y pensamos contactar con el Obispado para completar toda la documentación.
- ¿En qué plazo pretenden tener listo el trabajo?
- Llevamos alrededor de un mes sacando documentación de lo más fácil y a ver si en un año tenemos todo conseguido. Es la grandeza de Rotary, porque al tener la colaboración de todos los clubes se facilita mucho la labor. En Extremadura ya hay algo hecho, un libro publicado por María Victoria Rodríguez sobre los hospitales en esta comunidad y ese trabajo nos sirve un poco de guía. A ella le costó ocho años sacar toda la documentación. Nuestro trabajo se estima que puede finalizar en un año. Tiene un carácter pionero en el recorrido a estudiar, por lo que su publicación cubrirá un vacío actualmente existente respecto a los numerosos estudios referidos a la historia hospitalaria de otras rutas del Camino de Santiago.
- ¿Se podía sacar más partido a la rica historia de la Vía de la Plata?
- Supongo que sí, aunque no soy un experto. Parece claro que nuestro trabajo también servirá para difundir la Vía de la Plata, una ruta tan natural desde la antigüedad.
- ¿Qué es el Rotary Club?
- Básicamente es una asociación internacional de ayuda humanitaria, que nació en Estados Unidos en 1905 y se ha ido extendiendo por todo el mundo. Aquí llevamos desde 1997, con distintas actividades de ayuda a Alzheimer, esclerosis múltiple, centro menesiano, y ahora estamos con proyecto de ayuda a la mujer maya que impulsa la zamorana Paula Ranilla.