S. RAMOS.
Madridanos.- Padres y madres de niños con edades comprendidas entre los cero y los 16 años han comenzado en Madridanos una nueva campaña de recogida de firmas para solicitar ante la Gerencia de Atención Primaria la implantación de un pediatra durante cinco días a la semana, de lunes a viernes.
Madridanos, al igual que varios pueblos de la comarca de Tierra del Vino, es el caso de Morales del Vino, Moraleja, Villaralbo, Arcenillas o El Perdigón, entre otros, depende del centro de salud Zamora Sur, adonde la población acude para hacerse las analíticas, en caso de urgencias, y a la consulta de pediatría, los lunes y los jueves «exclusivamente para revisiones».
Fue hace dos años, cuando estas mismas personas ya realizaron una actividad similar, recogiendo firmas entre los usuarios, «pero entonces solamente presentamos las 22 de Madridanos. En esta ocasión la campaña se va a extender por el máximo de los pueblos afectados y solicitaremos la rúbrica no solamente de las familias con hijos de cero a 16 años sino también de todas las personas que quieran apoyar nuestra reivindicación sanitaria», explica María Angeles Lorenzo.
Las escasas firmas recogidas entonces no fueron suficientes para atender la demanda, a tenor del escrito que recibieron, «donde se nos explicitaba el pequeño porcentaje de población que suponía ante los 8.312 usuarios que reciben asistencia en el Zamora Sur». La demanda de pediatría no es sólo de la población de Madridanos y pueblos colindantes, sino también en otras localidades como Corrales, Santa Clara de Avedillo, o Villanueva de Campeán que dependen del centro de salud de Corrales también se movilizaron en su día solicitando la asistencia diaria de esta especialidad.
La cuestión tiene mucho más trasfondo de la primera lectura, a juzgar por la opinión de algunas madres, que no entienden «cómo la Administración no apuesta por mantener población en el entorno rural, pues lo que está sucediendo es que muchos padres empadronan a sus hijos en Zamora capital para que tengan derecho a la asistencia pediátrica diaria. Son personas que siguen viviendo en el pueblo, pagan lo mismo que nosotros y han censado a sus hijos en la capital por las deficiencias que arrastramos en lo que respecta el área sanitaria. Tenemos los mismos derechos a la asistencia sanitaria que tienen en las áreas urbanas», concluyen los afectados.