AGENCIAS.
Paris.- El sexagenario francés detenido hace tres días y del que la prensa indicó que podía estar implicado en 18 asesinatos, la mayor parte de ellos de homosexuales, fue procesado ayer por cinco de los crímenes, cometidos entre 1980 y 1990, y luego fue puesto en libertad bajo control judicial.
En contra de la petición de la Fiscalía de que el hombre ingresara en prisión, la juez decidió ponerlo en libertad bajo control judicial, con el porte de una pulsera electrónica para controlar sus movimientos. La magistrada afirmó que no había «indicios graves y concordantes» y que el sumario se basaba en «suposiciones» y «una construcción intelectual sin ningún elemento material» .
Nicolas Penard no hizo declaraciones a la salida del Juzgado, pero había afirmado anteriormente que no mataría «ni a una mosca» y que no está implicado en absoluto en los crímenes por los que fue imputado.