Mª JESÚS FERNÁNDEZ.
El aumento de la morosidad se añade a la cadena de efectos generada por la crisis económica como consecuencia de la acumulación de deudas. En Zamora ha crecido un 30% entre los meses de enero y octubre respecto al mismo periodo del año pasado, según los datos facilitados por tuscobros.com, una de las empresas especializadas que opera en todo el territorio español. A lo largo de 2007 gestionó doce expedientes en la provincia, que han subido a 21 en lo que va de año, lo que supone un incremento del 75%. Sin embargo, el gerente de la compañía, Juan José Panizo Izaguirre, puntualiza que «no todo el aumento se puede achacar a la crisis económica porque también hay que tener en cuenta la propia evolución del negocio». En este sentido estima que «alrededor de un 60% de ese 75% se debe al volumen de negocio y un 40% a la actual situación económica». No sólo ha aumentado la cifra de impagos registrada en la provincia, sino también la cuantía de los mismos. Así, si el importe medio adeudado por los zamoranos se situaba en 4.442 euros en 2007, este año se ha elevado a 5.963 euros, equivalente a un incremento del 34%.
El perfil mayoritario de las empresas zamoranas que contratan los servicios de un cobrador de deudas es el de los negocios de pequeño y mediano tamaño y los trabajadores autónomos. El porcentaje de las que pertenecen al sector de la construcción ha aumentado en los últimos seis meses como consecuencia de la desaceleración de la edificación de viviendas, que reclaman impagos superiores a la deuda media. «Han ido registrando un aumento gradual de las deudas y si antes eran de 30.000 euros ahora pueden llegar a los 150.000», explica Panizo. En este sentido, hace referencia a las ventajas que ofrece el proceso monitorio, puesto en marcha con la reforma de la ley de Enjuiciamiento Civil de 2000. Este trámite permite la resolución rápida de impagos inferiores a los 30.000 euros mediante una solicitud al juzgado de primera instancia, que puede ejecutar el embargo de bienes a partir de los veinte días. Antes de llegar a la presentación de una demanda de este tipo, esta empresa, que descarta métodos persuasivos de humillación pública empleados por otras firmas del sector, agota la vía amistosa, que comienza con el envío de una carta o una llamada por teléfono al deudor, al que se le avisa sobre el impago pendiente. A continuación, y a falta de respuesta, se incluyen sus datos en alguno de los registros de morosos existentes y en caso de no llegar a un acuerdo se recurre a la demanda judicial. Sin embargo, Panizo asegura que «resolvemos el 60% de los expedientes por la vía amistosa mediante acuerdos de pago». Este procedimiento se realiza mediante un escrito de reconocimiento de la deuda pendiente con pago aplazado, con el que se da la posibilidad al deudor de fraccionar la devolución del importe pendiente en cuotas mensuales en función de la cuantía a la que ascienda la deuda.
La mayor parte de los deudores lo son por hipotecas o préstamos para compra de coches o muebles
La mayor parte de los morosos zamoranos nunca habían tenido deudas con anterioridad. Son deudores creados por la propia crisis económica «que han empezado a tener problemas de liquidez seguramente porque a su vez otras personas les adeudan dinero y el banco les ha cortado el crédito», explica el gerente de tuspagos.com
En cuanto al sector al que pertenecen las empresas que acumulan más deudas, aunque el más azotado sea el de la construcción, la morosidad se extiende sin distinción a todo tipo de ámbitos de actividad. «Hoy en día todos los sectores operan a crédito, con lo que las deudas se pueden dar en cualquier sector», asegura Panizo, que entre los casos más curiosos que ha atendido señala la deuda acumulada por los padres de los alumnos de un colegio que llevaban años sin abonar los servicios de comedor y autobús.
Las familias que no pueden sufragar la hipoteca contraída por el pago de su vivienda también integran el perfil del nuevo moroso creado por la crisis, al igual que los inmigrantes, que acumulan dos de cada diez impagados, según la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Créditos (Asnef). Esta entidad gestiona un registro de morosos a nivel nacional en el que ya figuran dos millones y medio de personas, responsables de 4,7 millones de operaciones impagadas, que suponen un aumento interanual del 38% y la previsión de terminar el año con un incremento del 70%. Estas operaciones equivalen a 20.450 millones de euros pendientes de pago.
El endeudamiento también aumenta en el caso de las personas que pidieron varios préstamos bancarios para pagar el coche, el teléfono móvil o el mobiliario de la vivienda, con un nivel de vida que ahora son incapaces de mantener como consecuencia de la crisis.