El Seprona de la Guardia Civil investiga la aparición de decenas de liebres muertas dentro de los límites del coto de caza de Toro, en el paraje de El Pago, donde ayer se disputaba una prueba del Campeonato Nacional de Cetrería que a punto estuvo de suspenderse. La Guardia Civil tomó muestras de los animales para analizar el origen de las muertes. La Federación de Caza ha presentado denuncia y acusa a la Junta de haber distribuido indiscriminadamente el veneno contra los topillos porque cree que podría estar directamente relacionado.