SALAMANCA, ICAL
Caja Duero sostiene que los informes sobre la situación económico-financiera la sitúan en «una situación de liderazgo» en el proceso de fusión abierto con Caja España y Caja Burgos, según comunicó la propia entidad en un comunicado que hizo público al finalizar un Consejo de Administración Extraordinario que se prolongó por espacio de más de seis horas y en el que se analizó la situación de lo que denominan «proceso de consolidación». No obstante, el Consejo de Administración quiso enviar a la sociedad, «y de manera espacial a los empleados y clientes de Caja Duero», un mensaje «de optimismo y valoración positiva del futuro». Según este comunicado, en la sesión de ayer, convocada después de que el Banco de España advirtiera a las tres cajas de que ejercería sus «funciones de supervisión» si no votaban antes del 10 de noviembre un documento base para la fusión, los consejeros analizaron toda la información pormenorizada sobre la situación económica-financiera de Caja Duero dentro del contexto del sistema financiero regional y nacional. Los responsables de Caja Duero, Caja España y Caja Burgos consideran que será necesario pedir financiación por valor de 731 millones de euros al Fondo de Reestructuración y Ordenación Bancario (FROB) para llevar a cabo la fusión de las tres entidades, un préstamo que deberá devolverse en un periodo de cinco años. El Plan de Negocio conjunto revela que el ajuste de la red de oficinas que se deriva de la fusión sería del 24 por ciento, lo que llevaría a prescindir de 303 oficinas entre las tres cajas implicadas.