HERMINIO RAMOS PÉREZ
El pasado día 15, en la Casa del Parque de San Martín de Castañeda, instalada en los recuperados restos del monasterio, tuvo lugar una fiesta que ponía fin al programa de animación socio-cultural "El Rincón de la Memoria", patrocinado por la Junta de Castilla y León. Este encuentro, en el que han tomado parte las localidades de San Martín de Castañeda, Vigo de Sanabria y Ribadelago, ha tenido como tema base la recuperación de las canciones y tradiciones navideñas, parte de ese rico fondo tradicional que se guarda en los rincones más profundos de la memoria y que constituyen grandes valores.
El Parque Natural de Sanabria mantiene alrededor del lago tres núcleos clave, los tres que bajo la dirección de la empresa zamorana Galanuras iniciaron en septiembre una íntima colaboración en la puesta a punto de recuerdos, valores y manifestaciones tradicionales, principalmente alrededor del canto y del baile, auténticas escenificaciones de espontaneidad popular no exenta en muchas ocasiones de esa agudeza que marca el límite entre la seriedad y la picaresca. La enorme riqueza documental en estos campos de la etnografía se conserva en lugares que la geografía, junto a los límites político administrativos, han convertido en rincones de sabiduría y de tradiciones populares de primer orden, conservados celosamente generación tras generación. Hoy podemos considerarlos, y así se hace por grupos de estudiosos, como auténticos hallazgos y su conocimiento, divulgación y mantenimiento constituye una labor digna de reconocimiento y valoración, en la justa medida del trabajo realizado.
La clausura de este programa fue la celebración del Encuentro de Canción Tradicional en la que participaron animosos vecinos de Ribadelago, Vigo de Sanabria y San Martín de Castañeda. La fiesta se inició en la Casa del Parque a las cinco de la tarde y en ella se desarrolló un rico y apretado programa festivo dedicado a la Navidad. Allí hemos podido apreciar la enorme riqueza conservada y la labor realizada por el equipo realizador del trabajo, una de esas fiestas que es difícil olvidar y cuyas secuencias iban marcando una tras otra tradiciones, recuerdos y hasta esas
espontáneas creaciones que el ambiente popular ha ido añadiendo y le da ese valor nuevo y distinto fruto del paso de la historia por ellos. A esta fiesta navideña acudieron como invitados la Asociación Etnográfica Bajo Duero y la agrupación de música portuguesa Cantigas aos Domingos.
La fiesta de la clausura tuvo su segunda parte en las antiguas escuelas, hoy centro cultural, de Vigo de Sanabria donde predominaron los bailes y las danzas y no se puede menos de destacar cómo en cada uno de esos encuentros se atisban las influencias recibidas de ambos lados de las montañas, a pesar de las dificultades de los caminos, pero la historia se ha escrito a través de ellos y los matices de cada una de las tres localidades señalan las corrientes hasta ellas llegadas. Los miembros de Bajo Duero, expertos en estos campos después de muchos años de estudio y trabajos de recopilación, han marcado el camino en esta revalorización del mantenimiento de estos valores que se van diluyendo con los años de manera casi imperceptible, pero segura. Si estos grupos de estudiosos no van salvando en las nuevas generaciones el amor a la tradición, el cariño a lo nuestro, dentro del más profundo respeto a todas las corrientes, por fuertes que sean y por impetuosas que aparezcan, esos valores desaparecerían.
La fiesta, todo un éxito de público y animación, se remató al filo de la media noche, pero el recuerdo y la nostalgia que ha desatado entre los vecinos del parque seguro que será motivo de nuevas ediciones hasta constituir un programa permanente dentro de las actividades a desarrollar a lo largo del calendario festivo.