01 de diciembre de 2017
01.12.2017
La columna del lector

Hostelería, una digna y respetable profesión

01.12.2017 | 00:36

El pasado 25 de octubre, leí el artículo titulado "Atención al cliente y servicios", publicado por Sancho de Moncada, y me voy a permitir comentarlo.

En primer lugar quiero decir que estoy de acuerdo en cuanto que todos nos debemos a los demás, y es importante que efectivamente el personal que va a realizar un trabajo y hablo de cualquier trabajo, sean idóneos para el puesto que va a desempeñar.

Si hubiera una formación adecuada en cada puesto de trabajo, todos tendrían la misma oportunidad, no el que tuviera mas talento, no vale con contratar a una persona, que puede ser la mas capacitada del mundo, a esa persona hay que enseñarle, puesto que hoy en día y por desgracia, no siempre uno puede acceder a un puesto de trabajo para el que este preparado, a veces no queda mas remedio que aceptar lo que se ofrece.

Cuando el trabajo es cara al público, es cierto que se debe buscar unos valores básicos, como son la educación, el respeto entre jefes, compañeros y clientes.

Hablemos de la hostelería y la restauración y esto lo voy a exponer desde mis 50 años de experiencia, que no son pocos.Voy a referirme ahora y cito textualmente sobre la frase "exquisito respeto y consideración hacia aquella persona que ha tenido la deferencia de pasar por el establecimiento que le paga".

He recordado una anécdota de cuando yo empecé en esta profesión. A la hora de contratarme en un establecimiento, el empresario me dijo que iba a trabajar para él, pero antes tenía que informarse de quien era mi familia, quien era yo para saber si era conveniente contratarme. Me da pena recordar esto porque veo que después de 50 años, el supuesto profesional de hostelería y cito palabras del señor Moncada, se sigue valorando como personal de servicio (como tantas otras profesiones), que efectivamente lo es, pero no creo que por eso se considere al trabajador de hostelería como una persona que solamente está para atender, agradar, y respetar al cliente, la dignidad de las personas es fundamental, ya esta bien que sigamos anclados en esa forma de pensar que me parece obsoleta

El respeto y la deferencia con los clientes que van al establecimiento es fundamental, pero en la mayoría de los casos no nos equivoquemos, ellos van por que se encuentra bien y son atendidos correctamente, el hecho de que los clientes vayan, no es el principal motivo por el que yo tengo un empleo y cobro un sueldo, que me permite vivir, yo estoy realizando un trabajo por el que me pagan.

El saber tomar nota de la comanda, y llevar una bandeja que no se aprende en un "plis-plas" por si solo no sería suficiente, si no existiera el resto de valores que ya enumeré anteriormente, el profesional de hostelería, es verdad que tiene que ser un buen psicólogo, puesto que el cliente cuando va al establecimiento, y dependiendo de que hora del día, se comporta diferente.

En cuanto al conocimiento de primeros auxilios, no creo que sea únicamente, para los camareros/dependientes , creo que hoy en día todos sabemos llamar al 112, tanto clientes como profesionales que en ese momento se encuentren en el establecimiento. Sería ideal conseguir ya no procurar que los establecimientos de restauración fueran un jardín, para que los clientes sean respetados y vuelvan, pero no siempre el respeto y la educación son mutuos.

El trabajo se puede aprender, estoy de acuerdo, pero es verdad que no siempre nos encontramos personas educadas, respetuosas tanto dentro de la barra como fuera. Supongo que hay dentro de esta profesión, personas de todo tipo, pero no se pueden juzgar a todo un colectivo por que uno haya tenido alguna mala experiencia.

Gaspar Cadenas

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