01 de septiembre de 2017
01.09.2017
0/6

Empieza la vida

Este mes comienza todo. En la tele están de vuelta los anuncios de fascículos y todos tenemos nuevos y buenos propósitos

01.09.2017 | 00:58
Empieza la vida

Hoy empieza la vida. No para todos, claro, pero sí para la mayoría. Uno de los síntomas de nuestra civilización es esa costumbre de transgredir un poco el natural devenir del tiempo. Los equinoccios y los solsticios nos gustan en tanto que nos proporcionan un motivo para colocar una fiesta, pagana o religiosa, pero confiamos más en el arbitrario almanaque que hemos inventado que en el decurso natural de las cosas.

De esa forma, el principio de septiembre es en realidad el principio del año. A principios de septiembre vuelve la mayoría al trabajo, la gente regresa a sus afanes y la vida retoma el paso natural después del lento caminar del verano.

Escribo frente a la ventana. Tengo la nítida sensación de que ha cambiado la luz, de que todo tiene un color un poco más frío, de que la claridad de la mañana tiene otro tono y hasta otro ritmo, como si ya fuese otoño. Otoño es una palabra del mismo tamaño que el color gris, un tiempo que avanza de la única forma que sabe, apresurado, para desembocarnos día a día en atardeceres cada vez más breves e intensos, en amaneceres más húmedos y más fríos.

Ha cambiado la luz y la claridad de la mañana, su tono y hasta su ritmo. Se ve en la mirada de la gente, en su gesto ante el café, ante el semáforo, ante la vida. Tenemos en la boca el regusto de la fruta recién comida, el recuerdo del sabor, que es sabor ausente. Evocamos el verano en su perfume todavía perceptible y algunos nos haremos la vana ilusión de que aún no se ha ido del todo. Pero después de la alegría, de la despreocupación estival, todo vuelve a su ser, a su normalidad. Uno sabe que ha regresado a la rutina cuando las tardes de los domingos recuperan su condición de interminables.

La tierra es azul como una naranja, opinaba Paul Eluard, y el otoño, que es uno y repetido, porque cada otoño se suplanta a sí mismo eternamente y sin descanso, es dorado y tierno y un poco triste, como los últimos jazmines.

A principios de septiembre comienza de nuevo la vida. En la tele están de vuelta los anuncios de fascículos y todos tenemos nuevos y buenos propósitos de enmienda. Se apunta más gente a los gimnasios, se inician dietas, se deja de fumar por unos días. Septiembre es sinónimo de otoño desde el primer minuto. Míralo. Se están yendo los vencejos.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Edición Local

Segipsa cierra la puerta a renegociar la renta de 90.000 euros del Banco de España

Segipsa cierra la puerta a renegociar la renta de 90.000 euros del Banco de España

Zamora sufre un "agravio comparativo" con varias capitales que disfrutan de este edificio...

Voto para una nueva universidad

Voto para una nueva universidad

1.353 alumnos del Campus Viriato están llamados a las urnas para elegir, entre los cuatro...

El tejido empresarial zamorano se debilita en 2017, según Empleo

El tejido empresarial zamorano se debilita en 2017, según Empleo

El sector privado da empleo a más de 35.000 personas, una de las cifras más escasas de Castilla y...

Las autoescuelas lamentan la falta de acuerdo entre el Gobierno y los examinadores

Las autoescuelas lamentan la falta de acuerdo entre el Gobierno y los examinadores

Aunque la posibilidad de desconvocar la huelga fue real, el colectivo continúa hoy con unos paros...

Guarido, premiado por su gestión

Guarido, premiado por su gestión

La "Comisión en conmemoración del Centenario de la Gran Revolución Socialista de Octubre" ha...

Vida bajo la hojarasca

La Asociación Micológica Zamorana saca adelante la muestra anual con casi 130 especies distintas...

Enlaces recomendados: Premios Cine