17 de febrero de 2017
17.02.2017
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La columna del lector

La despoblación: el abandono del territorio

17.02.2017 | 00:09

Recuerdo que a finales del pasado año 2016, apareció en la prensa regional que, nuestra Comunidad Autónoma de Castilla y León, perdió en el año 2015, del orden de 24.500 habitantes, el mayor descenso de España, perdimos aproximadamente un 1% de población, nuestra provincia de Zamora tuvo una reducción del 1,7 % , esto es, 3.030 habitantes menos; toda la provincia Zamora tiene una población de 180.000 habitantes, es decir, menos población que un barrio de Madrid.

Todos somos conscientes que la despoblación es un fenómeno que se agrava de forma acelerada, a este hecho hemos de añadir en el mundo rural, el envejecimiento.

Me pregunto qué han hecho las instituciones públicas, las Diputaciones, la Junta de Castilla y León y el Gobierno de la Nación en esta materia tan sumamente delicada, para frenar la despoblación?

Presumo que muy poco o nada, el mundo rural ha sido y es el gran olvidado y lo seguirá siendo si no se toman remedios urgentes.

El principal problema de nuestra Comunidad Autónoma de Castilla y León, es la despoblación rural y el envejecimiento.

A título meramente ilustrativo, y a efecto de verificación de cuanto digo basta ver el desarrollo demográfico de nuestro pueblos y como todos tenemos nuestro pueblo de referencia, concretamente mi Valdescorriel en el año 1900 tenía 740 habitantes y en el año 2016, 141 habitantes, algo verdaderamente preocupante.

La caída de la población se inició en la década de los años 50 - 60, y desde entonces no ha cesado, lo que significa que si no se actúa ya contra la despoblación rural , en muy poco tiempo, conforme leía en un artículo "el mundo rural será un cementerio".

Es nuestra obligación, es obligación de todos los castellanos y leoneses tomar las medidas oportunas para tratar de frenar la despoblación del mundo rural, hemos de impedir que el invierno en nuestros pueblos comience en los primeros días de septiembre y dure hasta finales del mes de junio, y la vida en los pueblos se limite a los meses de julio y agosto.

¿Y el resto del año qué?

En fechas recientes se ha celebrado en Madrid la Conferencia de Presidentes, donde todos están de acuerdo que debe abordarse el tema del sistema de la financiación autonómica.

Hay tres pilares básicos que son la sanidad, la educación y los servicios sociales que necesitan una mayor financiación, especialmente en nuestra Comunidad Autónoma, todo ello basado en la dispersión territorial y en el envejecimiento de la población, lo que está vinculado estrechamente con la financiación de la dependencia, ante el envejecimiento de la población las necesidades y ayuda a nuestros mayores aumenta, como ocurre en el tema sanitario y en la educación, todo ello motivado por la dispersión y las distancias.

Ánimo y esperemos que esto cambie para bien, teniendo en cuenta que ya existe conciencia a nivel general, de este fenómeno pues, de seguir así, está en riesgo la pérdida, para siempre de un modo de vida, una cultura, una tradición, una riqueza cultural, una pérdida de edificaciones rurales singulares.

Me pregunto que quedará de nuestros palomares de Tierra de Campos, de nuestras bodegas subterráneas, de nuestra iglesias, de nuestras ermitas...Si no ponemos límite a la despoblación, en breve plazo veremos pueblos abandonados y casas derruidas.

Evitémoslo, es nuestra obligación como castellanos y leoneses.

Las administraciones públicas han de hacer todo lo necesario no solo para evitar la despoblación si no para facilitar la llegada de nuevos vecinos a nuestros pueblos, y para ello han de dotar a los pueblos de los servicios necesarios para una vida digna.

Señores políticos mójense y tomen medidas. Los hombres del campo son los principales cuidadores de la flora y la fauna.

Pedro Bécares de Lera

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