Niños en coma etílico

La cultura del alcohol la alimentamos entre todos y los más pequeños copian el cliché. Por desgracia, asumimos que todo el mundo bebe

06.11.2016 | 01:42
Niños en coma etílico

Ante noticias como la muerte esta semana de una niña de 12 años tras un coma etílico, a los que somos padres o tíos o abuelos nos entra el pánico por la posibilidad de que algo así pueda ocurrirle a nuestro chaval. Nos preguntamos el porqué y empezamos a buscar culpables. En las redes sociales encontrarán a gente que acusa a los padres de la niña por dejarla salir con amigos a los 12 años y hay quienes piensan que no debería haber estado en la calle a las once de la noche. Otros creen que los ayuntamientos deberían impedir de forma rotunda los botellones, que las tiendas tendrían que controlar más la venta de alcohol a menores, o que hay que dar alternativas de ocio a los chavales que no pasen necesariamente por beber. Vale.

Todo esto está muy bien, pero los jóvenes tienen que salir alguna vez con amigos, a los 12 años, a los 13 o a los 15. Claro que hay que ponerles horario, pero todos sabemos que de cinco de la tarde a diez de la noche se puede uno beber el Mediterráneo si le da la gana.

También sabemos que si prohíbes el botellón aquí, los chavales se van a beber allá; que siempre hay un amigo de 18 que compra el ron para todos y que pocas actividades pueden competir con la atracción de los adolescentes por pasar el rato con su grupo.

Creo que el problema es otro. El fallecimiento de la pequeña que se desplomó el 28 de octubre tras cuatro horas haciendo botellón es, dando gracias, un hecho aislado, pero no el consumo de alcohol entre menores. Pregunten a sus hijos si alguna vez han visto a alguno de sus amigos o amigas borracho hasta caerse al suelo y verán lo que les contestan. A ellos no les ha pasado, claro, pero a fulanito sí. No nos engañemos. La mayoría de nuestros hijos beben cuando salen inconscientes del riesgo que conlleva el consumo de alcohol y la pérdida de control. Pero ¿cómo van a ser conscientes de ese peligro? Desde que han nacido nos han visto celebrar todo lo celebrable con alcohol igual que nosotros lo vimos de nuestros mayores. No hay reunión familiar sin cerveza o vino ni salida sin copa. Ver a la mamá y al papá bailando y riendo con los amigos el sábado tras dos cañas es lo más normal del mundo. No hay fiesta sin alcohol. Han crecido viendo a sus hermanos beber, lo asocian con la diversión, esperan hacerse mayores para tomar una copa, y cumplir la mayoría de edad para dejar de hacerlo a escondidas y tomar una cerveza en las comidas familiares. Asumimos que todo el mundo bebe y solo pretendemos de nuestros hijos que esperen a tener edad y que lo hagan con moderación. ¿Y nos extraña que a veces se pasen? Suerte tenemos de que las muertes como la de la niña de San Martín de la Vega sean excepcionales.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Edición Local

La nómina de las pensiones, en máximos históricos
Dos jubilados en la plaza de la Catedral.

La nómina de las pensiones, en máximos históricos

Los trabajadores que se incorporan al sistema cobran más que los que lo abandonan, lo que...

UPL pide pavimentar el acceso a la piscina de Higueras

La entrada "esta llena de tierra y baches", dice el partido

El PP insta a "adecentar" el bosque de Valorio

El "estado de abandono" del parque aumenta la probabilidad de incendios en verano, dicen los...

Baychimo Teatro inaugura sus talleres "Cultivando Miradas"

Baychimo Teatro inaugura sus talleres "Cultivando Miradas"

El proyecto se desarrolla en el Museo Etnográfico de Zamora

La Vaguada, segundo premio de lectura en público

La Vaguada, segundo premio de lectura en público

Dos centros de Ávila y Burgos han resultado ganadores

El Ramos acoge una jornada sostenible para abordar el turismo responsable

La Diputación convoca un premio a la conciencia medioambiental

Arranca la Semana de la Espiritualidad

Arranca la Semana de la Espiritualidad

Las jornadas echan a andar en el Seminario San Atilano

Enlaces recomendados: Premios Cine