La costurera infiel

Los de la gestora ya corren que se las pelan para ver de qué manera otorgan la abstención a Rajoy

04.10.2016 | 00:13
La costurera infiel

Pedro Sánchez cometió muchos errores. No insistiremos en ellos, ya que lo hacen hasta la extenuación periodistas de medios distintos, y que dan bandazos según se muevan sus barones y sus amigos exdirigentes sociatas. Y sí, es verdad que el líder socialista acumuló equivocaciones de bulto -debilidades- demasiadas a veces, y en otras como el pacto con Ciudadanos se mostró prepotente y excluyente con Podemos y los nacionalistas. Pero Pedro Sánchez no merecía ser arrojado de la secretaría general porque 17 "sargentos chusqueros dimisionarios" le dieran un golpe de estado chapucero, y dejaran a las bases y votantes fuera de juego.

Estos cesantes y críticos no han respetado la legalidad de los estatutos ni les han importado nada de nada; iban a lo suyo. Crean un gestora; primero aseguran que sería temporal, ahora dicen que será permanente con el barón asturiano Javier Fernández a la cabeza. Este líder autonómico fiable para unos y para otros no, que primero se niega, luego acepta, aunque es partidario de la abstención de alguna manera para investir a Rajoy y favorecer la gobernabilidad. Eso dijo en el Parlamento del Principado de Asturias: "...un gobierno alternativo es imposible...; solo queda abstención o terceras elecciones".

Por otro lado, los dos barones autonómicos, García-Page y Fernández Vara, prometían (?) que la gestora sería neutral, sin los contaminados de un lado y otro. Ellos no están, pero sí sus colaboradores afines para que se haga lo que ellos y Susana Díaz quieran ¿Y el bien de España y el de sus ciudadanos, o la opinión de los militantes y votantes socialistas? ¿Dónde quedó este sábado en Ferraz su importancia por encima de intereses partidistas? Este cuartelazo, capitaneado por Susana Díaz y varios barones, ha sido todo muy confuso y bronco, impropio de socialistas. Y esa gestora "fabricada" ad hoc no es tan democrática, ni tan representativa de todas las sensibilidades. Se formaba a las tantas de la noche cuando ya apenas quedaban miembros del comité federal. Los de la gestora ya corren que se las pelan para ver de qué manera otorgan la abstención -y garantías de gobernabilidad- a Rajoy, sin que se escandalicen y disgusten más los militantes y votantes.

Por lo que estamos viendo y oyendo estos últimos días el PSOE se ha roto en dos. Susana Díaz, como gran costurera, se ofrece a "coser" el partido. Vamos, que eso de tricotar lo deshilachado y los arreglos de costura se le da muy bien. Incluso se ha comprometió, por el bien de España y del PSOE (otra patriotera como Albert Rivera), a hacer un traje al líder socialista Pedro Sánchez. El caso es que no paró de dar puntadas esta intrépida lideresa del socialismo andaluz hasta expulsarle con ese ropaje de la sede de Ferraz. ¿Nadie en el partido recuerda cómo se descosió? Quién, quiénes, empezaron a descoserlo? Bueno, el que hizo los penúltimos rotos fue F. González desde Chile, con eso de "me engañó, Pedro Sánchez"...La irrupción de Felipe González fue la señal definitiva para los críticos sociatas y aceleró el estallido de la crisis. El antiguo Isidoro de la pre Transición disparó a los críticos y dio el pistoletazo final para el golpe de mano. Es un clásico de cómo se solucionaban las disputas internas en el siglo pasado, "pasando" de militantes, bases y votantes. El endiosamiento a ciertos líderes, a veces nos lleva a casos como el de esta hecatombe socialista. Este Isidoro -como llamaban a F. González en los últimos años del franquismo (lo aclaro para que lo entiendan los más jóvenes)- fue uno de los que levantó el PSOE desde 1974, y es uno de los que quieren enterrarlo ahora.

Parece que había varios sastres y costureras además de Susana Díaz, que si Javier Fernández, que si Patxi López, que si Gabilondo o Trinidad Jiménez... A ver si ahora estos socialistas van a quitarle a Albert Rivera el puesto y el legítimo y trabajado título de aprendiz de sastre de Rajoy. Muchos sastras/es, costureras/os, y muy poco hilo y tela que cortar en el PSOE.

F. González no dijo toda la verdad, ni expresó el contexto, cuando afirmó eso de "Pedro Sánchez me engañó". Pero quién es el majo sociata que se atreve a desmentir al dios del PSOE. Nunca González pudo escuchar eso de Sánchez porque el comité federal aprobó que "No es No", a la primera y a la segunda investidura. Y el comité federal no cambio de posicionamiento.

Los críticos, el sector díscolo del PSOE, se han equivocado y precipitado en sus ansias, poco democráticas, y han eludido el debate y la reflexión. En vez de eso se han dedicado más a ser desleales con el secretario general en platós de TV y en medios de comunicación.

Si al final Susana Díaz se considera capaz de coser y dar puntadas a estos grandes descosidos, va a tener mucho trabajo de retoucherie. Y con P. Sánchez, posiblemente -o no- ya desfenestrado para largo tiempo, ella también saldrá "achicharrada" de esta batalla. Su futuro liderazgo dentro del socialismo nacional, y sus aspiraciones a representar al PSOE para gobernar el país, han quedado muy mermadas.

Bastantes militantes y simpatizantes socialistas la califican ya como la costurera infiel, que habla y medra mucho pero que no revela sus cartas. Y se le acusa de ser uno de los grandes intrigantes de esta postura de dar, con la abstención socialista sea como sea, la gobernabilidad a Rajoy.

Ahora, en pleno suicidio colectivo sociata, quiere coserlo Susana Díaz ¡A buenas horas, mangas verdes!

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