Día tras día

Máxima preocupación

Los accidentes de tráfico han crecido un 10% en el mes de agosto

27.08.2016 | 01:58
Máxima preocupación

Alarmantes, muy alarmantes, los datos de la Dirección General de Tráfico sobre el número de accidentes que se llevan producidos durante el presente mes de agosto, y que a mediados ya significaban un diez por ciento más que el año pasado por estas mismas fechas, lo que por desgracia parece venir a confirmar plenamente lo que ya hace algún tiempo se estaba temiendo: el aumento de los muertes en carretera, tras casi una década en que el trágico balance se había reducido drásticamente, tanto que se ha llegado a estar a niveles de hace 50 años en este sentido, pese al inmenso incremento del parque móvil nacional. Fue este, bien puede señalarse, el único acierto -muy importante, eso sí- del Gobierno que presidió Zapatero durante más de siete años.

Cuando el PP accedió al poder, en plena crisis, y cuando lógicamente Tráfico cambió de gestores, se empezó a temer que se pudiese acabar la buena racha, y así ha sido. La Dirección General, sacudida además por escándalos internos que hicieron dimitir hace poco a su titular, María Seguí, que en general había mantenido al principio los altos niveles de reducción de percances y de víctimas, se ha visto finalmente rebasada por la realidad, y ahí están los datos. Bien es verdad, y así se admite, que han cambiado bastante las circunstancias y que ello puede ser una de las causas del paso atrás que se está produciendo, pero no la única razón.

Cierto es que las situación económica del país y de los paisanos ha mejorado en general en los dos últimos años, y que la reactivación, aunque ni mucho menos se haya salido totalmente de la crisis, se ha dejado notar en el sector automovilístico, cuyas ventas se han recompuesto gracias en parte a las generosas ayudas del Gobierno. Hay más vehículos nuevos rodando, porque hay menos paro, porque el estado de ánimo de la población ha mejorado, porque se empieza a vivir nuevamente al día debido a que los bancos, finalmente, han abierto algo el grifo del crédito. Y si hay más coches en el asfalto y los carburantes han bajado sus precios, las posibilidades de aumento de accidentes se multiplican. Pero esto nunca debe aceptarse como una lógica fatalidad y contra esto es contra lo que hay que luchar para volver a los buenos resultados anteriores.

Desde el Gobierno se buscan excusas para justificar, sin lograrlo, los hechos. Se esgrimen argumentos como la vejez de los vehículos que circulan, como si todo el mundo pudiese comprar un coche nuevo. Pero no se habla del deficiente y hasta peligroso estado de algunos tramos de carreteras nacionales y autovías, debido a la falta de inversión que se acumula. Más valía que algunos de esos miles de millones que se gastan en el AVE se dedicasen a arreglar y tener al día la red viaria. Sin descuidar tampoco el mantenimiento de las campañas de concienciación y las medidas persuasoras dirigidas a los conductores, que siempre suelen dar buenos resultados. Estos días que vienen serán de mucho tráfico con el retorno de las vacaciones, y toda precaución será poca.

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