La gaya

El ejemplo del general De Gaulle

El hecho de plantear la posibilidad de elecciones el día de Navidad es buscar el menor número de votos posible

25.08.2016 | 00:02
El ejemplo del general De Gaulle

Agosto, en Castilla y León, es siempre un mes caluroso, este año se ha vuelto de ansiosa espera. Los días, que van menguando, son de un calor insoportable. Las noches son claras, aunque cargadas de apatía y de indolente expectación política. Ahora, uno de los más brillantes políticos, viejo socialista, de esta provincia con el que mantengo largas conversaciones, me dice: "al cabo de muchos años, todavía guardo en la memoria recuerdos a los que tengo derecho y por coherencia socialista debo exponer".

Después de las elecciones del pasado 26J la reacción de los españoles, ante la merma de espacios para la crítica, ha sido la de burlarse de sí mismos y la de enviar correos hilarantes sobre los dirigentes de la política española.

Los que formábamos parte de la élite política de la etapa de la presidencia de Adolfo Suárez reconocemos que ahora la situación en España es de la misma gravedad que en febrero de 1981, o muy similar, si excluimos los asesinatos etarras y la amenaza de Tejero y su cuadrilla -me dice el viejo socialista-. Pero ahora, la renuncia de Rajoy no se va a producir, porque aunque algunos no tenemos un concepto muy elevado de las altas dotes de estadistas de Suárez y de Rajoy, si creemos que Suárez era capaz de sacrificar su carrera política por España, y así lo hizo, y Rajoy no. La opinión que tiene el viejo socialista, y la mía propia, es la de que Rajoy solo se irá por la fuerza de los votos y no por convicciones personales o porque sienta una responsabilidad que deba asumir porque no alcanza a verla y sus áulicos tampoco se lo van a aconsejar.

No estoy hablando de patriotismo del presidente del Gobierno en funciones, el dudarlo me parece una ofensa para él y para su partido y aquí, en el seno de su partido, es donde tengo dudas de que exista algún atisbo de democracia interna.

La decisión de convocar las, posibles, elecciones para el día de Navidad es lo opuesto en el ecosistema político europeo, es elegir el día de todo el año en el que menor sea el número de votantes van a emitir su voto. Todo lo contrario de lo que se hace en los países con larga tradición democrática en los que se elige el día en que mayores sean las posibilidades de ejercer ese derecho, incluso se consulta a los expertos en meteorología para celebrarlas un día no lluvioso.

En buena medida la democracia española debe a Suárez tanto como la francesa actual al general De Gaulle. Las elecciones generales en España de 1982 en las que el PSOE consiguió una mayoría absoluta fueron precedidas de la decisión de otro presidente altruista que dimitió, como su antecesor, por el bien de España y de los españoles.

A partir de entonces España se ganó el respeto internacional, sobre todo, en el ámbito militar, eso lo hizo un socialista, que nunca estuvo solo en sus decisiones. De Gaulle, Suárez y Calvo Sotelo se han ganado un puesto de respeto en la historia, principalmente porque demostraron al mundo que el poder para ellos era la forma más elevada de servir a su país y a sus ciudadanos y dimitieron de sus cargos cuando los ciudadanos no los apoyaron en la medida que ellos deseaban. ¿Ustedes creen que Rajoy va a seguir su ejemplo? Yo no.

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