Buena jera

España, invadida por Pokémon Go

Existen serias dudas sobre si nuestros políticos son reales, virtuales o mitad y mitad

31.07.2016 | 12:02
España, invadida por Pokémon Go

Lo que está sucediendo últimamente en España solo se explica porque los Pokémon Go se han infiltrado, como era de temer, en las seseras de nuestros prohombres, barandas y gerifaltes. ¿En qué se nota? Pues en que dicen y hacen cosas más raras de lo habitual, como si la realidad les resbalase y vivieran en un mundo de ficción en el que ellos son el niño en el bautizo, la novia en la boda y demás; todo salvo el muerto en el entierro, porque aquí nadie quiere bajarse del machito y menos meterse en la hoya. Así que lo de la invasión, silenciosa y lenta, de Pokémon Go en las mientes de los políticos españoles va tomando cuerpo y convirtiéndose en objeto de profundos estudios por parte de universidades norteamericanas, chinas y del resto del orbe civilizado.

Habrá que empezar aclarando que un Pokémon Go es un bichito que anda por ahí, pero que no existe de verdad. Usted puede perseguirlo, arrinconarlo, cazarlo, mas no tocarlo, ni llevárselo en el bolsillo para enseñárselo a los amigotes, ni colgarlo en el salón, como las cornamentas de ciervos y otras especies, para presumir ante los suegros y los cuñados. Nada de eso. El Pokémon Go lo ha creado una multinacional de la diversión (o lo que sea) para, dicen, que la gente salga de casa con el cacharrito en la mano y para (eso no lo dicen) ganar dinero, que es de lo que se trata. De modo que usted se apunta al jueguecito, le ponen un pokemon como liebre, le dan pistas y usted se lanza, móvil en ristre, como un poseso detrás de la criaturita llevándose por delante lo que sea menester.

El artilugio ha tenido tanto éxito que son ya millones de personas las que caminan por la calle extasiadas detrás de algo que está camuflado en el éter, escondido en celulares y tabletas y presente solo en la imaginación. Y, claro, ha llegado a España. Y como aquí todo se politiza, ha entrado en la política. No se sabe cómo ni por dónde, pero ha entrado. La mejor muestra es lo ocurrido hace tres días. Felipe VI encarga a Rajoy formar Gobierno, don Mariano acepta, pero aún desconocemos si se presentará o no a la investidura. ¿Se puede formar Gobierno sin presentarse a la investidura? En el mundo real, no; en el universo de los Pokémon Go, a lo mejor sí. Al día siguiente de esta nueva rajoyada (sí pero no o, tal vez, ya veremos si es que lo vemos), nuestro Martínez Maíllo perpetró una frase para la posteridad. Vino a afirmar que ahora, o sea en la situación actual, decir no a Mariano Rajoy es decir no al rey. Toma ya. Cuando hace unos meses los diputados del PP dijeron no a Pedro Sánchez, también encargado de formar Gobierno por el monarca, no se decía no a Felipe VI, solo al líder socialista; hoy día hay, además, un rechazo al jefe del Estado. ¿Explicación? Muy fácil: hace meses estábamos en un mundo real; ahora mandan los pokémones, o sea nos movemos en lo virtual. Ya no importa tanto lo que diga en artículo 99 de la Constitución ni lo que opinen los constitucionalistas. Todo es virtual.

Veamos otro ejemplo maravilloso: al ser preguntada por este asunto, la vicepresidenta del Gobierno afirmó el viernes, tras el Consejo de Ministros, que "antes que la coherencia jurídica están la coherencia política y la coherencia personal". Y lo asegura toda una señora abogada del Estado. O sea, que si yo soy coherente conmigo mismo, haga lo que haga, puedo saltarme a la torera las leyes y la Justicia, lo jurídico. Estas coas antes no pasaban. Solo suceden desde que andan tantos Pokémon Go sueltos por ahí. Son una plaga y se meten hasta en las mejores cabezas.

De modo que se nos presenta un panorama desconocido e incierto. Como los bichitos parecen haber llegado también a los líderes de la oposición, a estas alturas ignoramos qué parte de las palabras de Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Albert Rivera, Aitor Esteban, Francesc Homs y demás compañeros mártires es real y cuál virtual. ¿Es real su rechazo frontal a las terceras elecciones?, ¿es virtual su postura sobre la investidura de Rajoy, si es que se presenta?; ¿quién acudirá a las negociaciones de la próxima semana, la faceta real o el componente pokemon?, ¿lo conoceremos alguna vez, aunque solo sea para saber si nos engañan de verdad o de mentira? Un follón.

Así las cosas y en previsión de que se compliquen más en el futuro, yo que Felipe VI no volvía a encargarle formar Gobierno a ningún político por muchos votos que tenga. Hablo, oiga, aquí la Zarzuela, con esa multinacional del juego galáctico y le pido que me mande un Pokémon Go en buen uso, que conozca Bruselas y que esté especializado en recortes. Le ofrezco unas tapas y un vinito y a ver si desbloqueamos esto.

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