Ojos del Duero

La voz de Babia y Luna en la Casa Parque de Riolago

Una luz casi hipnótica baña esas altas tierras de la provincia vecina

29.07.2016 | 00:31
La voz de Babia y Luna en la Casa Parque de Riolago

Hay muchos motivos para visitar las comarcas leonesas de Babia y Luna. Uno de ellos bien podría ser, a modo de reconocimiento teórico previo, antes de internarse por esas altas tierras alumbradas por la luz singular y casi hipnótica que le presta al entorno la caliza de sus montañas, la visita al Palacio de los Quiñones, sito en la localidad de Riolago, perteneciente al municipio de San Emiliano, antiguo Concejo de Babia de Abajo o Babia de Yuso.

La construcción original es de finales del siglo XVI y principios del XVII, habiendo sido restaurada en su integridad en los años setenta por un vecino de la localidad, tras sufrir un incendio que destruyó por completo su estructura interior. Pero con ser digna de encomio esta reconstrucción, lo fundamental es que se ha dado vida al viejo palacio desde hace un par de años con la inauguración de la Casa Parque de Babia y Luna, que mediante una muy estimable exposición interactiva sirve al viajero para que se adentre en el conocimiento de un territorio que fue declarado por la Unesco, hace algo más de dos lustros, Reserva de la Biosfera.

No faltan en esa muestra, junto a una revisión de las costumbres de la trashumancia y la narrativa oral del filandón, las características geológicas y un examen de la flora y fauna de la zona, así como un capítulo dedicado a la variedad del astur-leonés que se hablaba en ese territorio y hasta la percepción de los olores que sazonan su paisaje vegetal o la sensación al tacto que produce acariciar a un lobezno, con la correspondiente y agradecida respuesta sonora del animal. Son de destacar asimismo los bellísimos textos literarios de Pablo Andrés Escapa que podemos leer a lo largo de la visita y que glosan de un modo muy expresivo y poético el sentimiento de identificación con la tierra, a la que el autor presta elocuente y honda voz. Como no encuentro la autoría al pie de los mismos, la información me la facilita Silvia Aller, amable guía de la Casa Parque, que me recomienda de Escapa su libro "Voces de humo", al tiempo que adquiero el de la propia Silvia, "Sentir así", y me entero de la intensa actividad cultural que se promueve desde el centro, con frecuentes convocatorias literarias.

Babiana de Peña Ubiña,

de Piedrafita o de Huergas,

quién siempre estuviera en Babia

al mandar de una vaquera...

Tú caminabas al prado

con seis vacas mantequeras

y yo temblando de amor

te cucaba tras las cercas.

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