Zamoreando

Secreto casi de Estado

El "gaokao", un ejemplo chino que ilustra cómo hay que afrontar la educación

09.06.2016 | 11:46
Secreto casi de Estado

A diferencia de España, donde al gobierno de turno le importa un bledo cambiar cada cuatro años las leyes relativas a la Educación, en China, país obsesionado desde hace milenios con esta cuestión, es algo muy serio que implica a buena parte de la sociedad. Desde el pasado martes casi 10 millones de estudiantes chinos se someten al "gaokao", que no es otra cosa que la prueba de acceso a la universidad. Un asunto serio que para millones de chinos supone un cambio de vida y en sus vidas.

El asunto no concierne solo a los ámbitos educativo y familiar. En él también se implican la policía, las redes de transporte y hasta el Ejército. Todos se movilizan durante los dos o tres días que duran estos exámenes con el fin de que los estudiantes tengan el mejor entorno posible a fin de completar una prueba en la que su futuro está en juego. Para muchas familias, especialmente las del medio rural, tan distinto y distante de las grandes urbes, que un hijo entre en la universidad puede ser la oportunidad deseada para salir de la pobreza.

Si será importante y decisivo en la vida de millones de estudiantes chinos, el "gaokao" que, solo en Pekín, fuerzas especiales de seguridad transportan las preguntas de los exámenes que son consideradas casi como un secreto de Estado, por lo que su publicación antes de tiempo supone un delito grave. Y ya sabemos cómo se las gastan los chinos cuando de delinquir e incluso de no delinquir se trata, siempre y cuando se alteren las normas y las formas. Si se lo tomarán en serio que, a partir de este año, copiar en el "gaokao" es también un crimen incluido en el código penal. Un crimen punible con hasta siete años de prisión. ¿Se imagina usted que en España se hiciera algo igual o parecido? Ardería Troya. El Gobierno entero al paredón y el ministro del ramo directamente crucificado.

Pero es que aquello es China. Y en China la Educación es otra cosa. No se juega constantemente con ella como se hace en España. Bien es verdad que lo llevan al límite. Como muy oriental todo. Tampoco es de extrañar la cantidad de lumbreras que tienen. Sobre todo en el plano científico. En España los pocos que hay, los buenos, acaban en universidades de Estados Unidos, Canadá y el resto de Europa. Allá donde gocen de mayor consideración y beneficios de los que cuentan en esta España nuestra cicatera con la Educación y donde cada cabeza aporta su sentencia en función de la ideología, nunca en función del interés del alumno.

En China, para acceder a las aulas en estos exámenes, los estudiantes pasan por estrictos controles de seguridad. Hay que evitar como sea aquello que en mis tiempos de estudiante dábamos en llamar el "copio, copias, copiare". Intente hacerlo usted en España, solo que buscando el bien del examinando. Ni se le ocurra. Aquí se va al barullo, y una vez en la Universidad a dejarse manipular antidemocráticamente por quienes le tienen bien cogida la sobaquera al asunto, como recientemente ha pasado en la Universidad de Salamanca, ¡qué vergüenza!, donde un grupo de estudiantes de la Asociación de Estudiantes Independientes han reventado un acto del padre del disidente venezolano Leopoldo López. Eso en China, ¡impensable! Eran estudiantes de Derecho, que caminan ya torcidos por la vida.

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