Miedo a la abstención de la izquierda

No todo son alegrías por los acuerdos de los podemitas refrendados con Garzón y sus federaciones

23.05.2016 | 00:31
Miedo a la abstención de la izquierda

Siempre hemos criticado el devorador "voto útil" con que el PSOE engatusaba durante varias legislaturas a las distintas sensibilidades de la izquierda. Esta, abandonaba sus ideales y convicciones en una utópica isla, solitaria y minoritaria, avergonzada, pero sintiéndose "útil", en los verdes y ricos prados, aunque ficticios, de la socialdemocracia neoliberal. Ahora, con ese llamamiento a la radicalidad de la izquierda -eso sí, en aras de conseguir el cambio y el Gobierno- puede ser otro "voto útil" que repita los mismos errores y las mismas falsas expectativas.

El bajo nivel de participación respecto al censo total de las bases y simpatizantes, en la consulta sobre el acuerdo de coalición electoral de Podemos con IU, hace aflorar el fantasma de la abstención de la izquierda en las elecciones del próximo 26 de junio.

Por mucha "moto" que nos quieran vender, las consultas de Podemos e IU sobre sus acuerdos para formar una coalición electoral, no convencen a muchos. Hay grandes recelos y titubeos, entre los militantes, simpatizantes y votantes de IU y de Podemos: demasiadas insatisfacciones y falta de entusiasmo. Sin embargo, los votantes de Podemos son más favorables que los de IU a esta coalición electoral.

En IU votaron un 32% del total, y un 68% no lo hacen ¿es que estos ignoran el acuerdo o no les interesa? De ese 32%, 23,100 de las bases y simpatizantes, votaron sí 87,8%, unos 20.000; el 10,5% vota no, y un 1,6% se abstiene. O sea, en total solo aceptan el acuerdo un 27,3%, unos 20.000 afiliados de 70.000, el censo total. En Podemos la consulta se cierra con 144.500 votos, menos del 35% del censo total, y con una abstención de más del 65%. Están bien estas cifras, pero se queda a medias, y siembra la duda de la abstención de la Izquierda en el 26J.

Por ahí ya están lanzando las campanas al vuelo, como si tratara de un gran éxito; pero solo unos 20.000 votos de IU y 141.000 de Podemos a favor, es muy poco caudal. Los cinco millones y el casi millón de votantes de ambas formaciones políticas del 20D se tambalean con estos datos.

El miedo a la abstención en las izquierdas empiezan a aflorar en las previsiones electorales. No por mucha abstención, pero sí la suficiente para hacer fracasar el "sorpasso", o al menos, aunque ganasen en votos al PSOE, no lo sería en escaños. Y mucho menos acercarse o igualar los votos que obtuviera el PP el 26J. Además, los populares se beneficiarían también de la abstención generalizada -que la habrá-, y por los beneficios de la ley electoral D'Hondt en muchas circunscripciones.

En el caso de IU esa posible abstención de sus clásicos electores sería por el desacuerdo y desafección con varios términos de ese pacto de coalición electoral, que puede hacerse extensivo a no votarles en las próximas elecciones. La poca o mucha abstención de la "gente" afín hasta ahora a Podemos vendría desgraciadamente, porque anteriores votantes, específicos de un entorno tal como socialistas descreídos, "gente" normal, jubilados yayoflautas, personas independientes, de la izquierda no comunista, etc., ya no volverían a votar a Podemos. Casi un 15%, según varias encuestas, de los que les votaron en el 20D no tienen intención de repetir voto.

Por supuesto, no echemos las culpas solo a P. Iglesias y a otros dirigentes, por sus agresivos discursos, pero Podemos está muy desgastado por las formas agresivas, por los fracasos de los consensos y por esa deriva de crecer más a la izquierda. Decía Anguita de Pablo Iglesias que "nació en el comunismo; se crió y formó en él; participó de él, y ahora torna otra vez al comunismo tras el acuerdo con IU". Perfecto y claro: la transversalidad y el arriba-abajo ya es agua pasada, sustituidas por el clásico derecha-izquierda, aunque con matices.

No todo son alegrías por los acuerdos de los podemitas refrendados con Garzón y sus federaciones de izquierda, para que lancen las campanas al vuelo y lo celebren con botellines o con vodka. Pablo Iglesias, Pablo Echenique y sus lugartenientes tratan de salvar las dificultades para mantener sus confluencias autonómicas. Y también surgen ahora "problemas internos graves" en Círculos y Consejos Ciudadanos de Andalucía, en Baleares y Castilla y León. Es más, hace unos días, en Andalucía, y más en concreto, en Jaén, la secretaria general de Podemos, Trinidad Ortega, ha anunciado este martes su dimisión en una carta, en la que expresa sus discrepancias con la líder de la formación en Andalucía, Teresa Rodríguez, y en la que asegura haberse "sentido acosada hasta el punto de denunciar la situación a la Policía Nacional".

Por otro lado, ya están surgiendo las primeras discrepancias entre IU y Podemos por los puestos y los candidatos de la coalición, casos de Valencia con Esquerra Unida, y con IU en Almería. Aquí rechazan que Julio Rodríguez, general exjemad, ahora de Podemos, encabece la lista. Afirman que "es un hombre de guerra..., y esto es una provocación". Algunos patrioteros de la izquierda nos cacarean: "Es mejor un mal acuerdo que un divorcio de izquierdas". Sí, pero ¿ha existido alguna vez "matrimonio" o relación de pareja por el estilo?

Si los datos de las encuestas se mantienen, o se les aproximan, en muchas comunidades autónomas, está claro que "Podemos se ha quedado con el santo y la limosna, dejando a IU el mero papel de comparsa".

En Zamora la consulta para la coalición también tuvo escasa participación, sobre todo en el caso de IU. Y en Podemos votaron algo más, entre la capital y provincia, apenas un 40% del censo total. Estos resultados han sido flojos, como para esperar grandes "sorpasso" el 26J ¡ay, el miedo a la abstención de la izquierda recorre el cuerpo y el alma de Unidos Podemos!

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