Día tras día

Gastos diversos

El derroche en comunidades autónomas y diputaciones provinciales

20.05.2016 | 00:05
Gastos diversos

El gran despilfarro de dinero público que se produce y que va a más cada año, sin que las restricciones y amenazas de la Unión Europea sirvan para nada lleva por muy mal camino a este país, porque el hecho de que este disparate de las autonomías, para bien de los partidos, se haya mantenido durante tantas décadas no significa que se pueda mantener siempre. Ya Aznar lo advirtió al asegurar que eran del todo inviables tanto económica como políticamente. Pero solo un partido, Vox, de derecha, desgajado del PP, ofrece en su programa electoral la desaparición de las comunidades y la vuelta al Estado central. A cambio, Vox recibe un boicoteo absoluto. Y es que los partidos, todos, incluidos los nuevos Ciudadanos y Podemos, parecen muy conformes con dejar las cosas como están, por mal que estén, dada la inmensa red clientelar que las autonomías les suponen.

Es el gran despilfarro, inmenso, inacabable y a todos los niveles. En las Cortes regionales de Castilla y León se ha armado el follón con la partida de gastos diversos de 2015, denunciada por la oposición socialista. Porque en gastos diversos, metidos todos en el mismo cajón de sastre según el PSOE, se gastó la Junta el año pasado 8,3 millones de euros, una barbaridad. En el cajón de sastre hay de todo: entradas para los toros y otros espectáculos, comidas, regalos, gominolas, bares de copas y lo que quieran. En el PP se asegura que todo está explicado y justificado pero desde la bancada opuesta se asegura lo contrario y se califica de inmoral la situación mientras quienes detentan el poder tachan de vergonzosa la denuncia socialista. Pero aquí lo que importa es eso: que en gastos diversos se gastaron ocho millones de euros, caras chuches y copas a cargo de los contribuyentes.

Y como si el derroche de las comunidades autónomas fuera poco ahí están las diputaciones provinciales, sobre las cuales acaba de publicarse un demoledor informe que en sus conclusiones asegura que estas instituciones carecen de competencias definidas y que son ineficaces, poco transparentes y poco democráticas, lo que favorece la aparición del nepotismo y la corrupción. El estudio se refiere solo a las 38 diputaciones de régimen general que en 2015 manejaron un presupuesto global de 6.358 millones, de los cuales casi un 40 por ciento se dedica al mantenimiento de la propia institución, teniendo el resto como destino la atención a diversos servicios públicos y otras actuaciones para los que se cuenta también con consorcios y mancomunidades.

El hecho es que su supresión significaría el ahorro de mucho dinero, sin crear problema alguno pues sus funciones y sus funcionarios pasarían a los gobiernos regionales. UPyD lo propuso ya hace años y ahora es Ciudadanos el más firme puntal contra las diputaciones, mientras el PP rechaza de frente tal posibilidad y el PSOE casi ni sabe qué hacer. Nadie, ni los de siempre ni los de ahora, olvidan que son una oficina de colocación para los suyos y un vivero de clientelismo. Ahí están los casos de Castellón, de Alicante, Valencia, Orense, Lugo, Toledo y otros casos conocidos, tristes ejemplos.

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