Recado

Placebos para la impotencia

25.03.2016 | 00:18
Placebos para la impotencia

Desde la tierna infancia somos educados en creer en lo que no vemos (había escrito "lo que no hay", pero el corrector automático de la educación infantil no me deja). Bien, salgamos del asunto de la religión y pasemos a otra asignatura de la educación infantil, la de los superhéroes. Entre Superman y Batman la coexistencia es imposible, por más esfuerzos de Hollywood, pues Superman es milagroso, y Batman respeta las leyes de la física: uno vuela y otro salta y se descuelga, uno mueve el mundo y otro se mueve por él. O sea, ser devoto de Superman es creer en milagros, y serlo de Batman es creer en las potencias humanas. Sin embargo los dos son agnósticos, y, bien mirado, esa es la premisa de su propia existencia. En el fondo, como todo superhéroe, ocupan el espacio cultural del debilitamiento de la religión. Ya hemos vuelto a entrar en el asunto, no hay manera; y encima hoy es el día que es.

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