Sociólogo

Teatros, campus y pregones

El Ramos Carrión tendrá gestión privada; otra vez se imponen los desacuerdos políticos

12.03.2016 | 23:56
Teatros, campus y pregones

Esta semana se han difundido algunos aspectos de la futura gestión del nuevo Teatro Ramos Carrión, de la Diputación Provincial. Lo más significativo es que finalmente tendrá una gestión privada y que apenas reservan el 10% de la programación para grupos de la provincia. Ya saben que en la capital tenemos otro teatro, el Principal, de gestión municipal y que muchas voces venían reclamando que la gestión de ambos teatros se hiciera de manera coordinada. Pues bien, según parece, las diferencias ideológicas (en la institución provincial y municipal gobiernan partidos políticos antagónicos) han impedido lo que el director del Teatro Principal, Daniel Pérez, ha venido reclamando desde hace tiempo: una gestión y, por consiguiente, una programación conjunta de ambos teatros. Pero no, los desacuerdos políticos, que son legítimos, han prevalecido sobre los intereses generales, con lo que al final los ciudadanos volveremos a ser los perjudicados. Ya saben: somos pocos y mal avenidos.

2. También esta semana hemos conocido el estudio "La parte y el todo. El impacto económico de la Universidad de Salamanca", que se presentó el viernes en la capital charra. Los datos cantan por sí solos: el impacto total de la actividad de la USAL en Zamora asciende a 59,3 millones de euros, con lo que cada euro de gasto directo de la Universidad y los agentes asociados a ésta en el campus zamorano multiplica su impacto por 2,57. Pero aún hay más, ya que en términos de valor añadido el impacto final se aproxima a 32 millones, con un efecto multiplicador de 3,16. Por tanto, estamos hablando de un impacto global que supera los 90 millones, muy superior a los presupuestos de ingresos de, por ejemplo, la Diputación Provincial o el Ayuntamiento de Zamora. Por tanto, las cifras demuestran que lo que es bueno para el Campus Viriato es bueno para la ciudad y la provincia. Por eso, convendría mimar, aún más si cabe, a una institución cuyos efectos van mucho más allá de los puramente económicos.

3. Ya vivimos el ambiente de los días previos a la semana por excelencia de Zamora. Mientras el Ayuntamiento de la capital pinta el asfalto y restaura el pavimento en algunas calles céntricas, en otras ciudades españolas se realiza el Pregón de la Semana Santa de Zamora. En esta ocasión, quiero anticiparles que mañana compartiré, con muchos amigos y conocidos, uno de los retos personales y profesionales más importantes de los últimos años: dar el Pregón de la Semana Santa de Zamora en Salamanca. Cuando me lo ofrecieron, hace ya un par de meses, inmediatamente dije que sí. Y ahora, si me lo volvieran a solicitar, mi respuesta hubiera sido idéntica, aunque con algunas reservas. No quiero que piensen que soy un ingrato, pero a medida que las horas se han ido acercando, la sensación de no estar a la altura de las circunstancias se ha apoderado de mi manera de ser. Intentaré, sin embargo, estar a la altura y dejar muy alto el pabellón de nuestra Semana Santa en la vecina ciudad del Tormes.

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