Zamoreando

Bien por Frank

Willy Toledo sigue sin respetar a los demás, sobre todo si hablamos de España y sus símbolos

21.10.2015 | 00:14
Bien por Frank

Me joroba, y no sabe usted de qué forma, tener que dedicar una sola línea a Willy Toledo. Ejerciente, eso dice, de una profesión admirable, la de actor, con una nómina también admirable de grandes actores y actrices, nómina de la que este individuo no forma parte ya que no se le conoce ningún hito escénico y cinematográfico. Willy Toledo, que tampoco pasará a la historia, es un histrión que acostumbra a cagarse en todo y en todos, fundamentalmente si todo es España y sus símbolos y todos somos los españoles que no pensamos como él, las Fuerzas Armadas, los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, los religiosos y la Virgen del Pilar.

Todavía huele la defecación de este individuo en la Virgen del Pilar, en la Fiesta Nacional y en todo lo demás sobre lo que dejó caer su maloliente freza verbal. Como si echas estiércol sobre los curas y las monjas, sobre el Vaticano, sobre el papa Francisco, sobre Cristo y su madre, sea la advocación mariana que sea, nunca pasa nada, porque no pasa nada, la Iglesia no te manda un matón para que te rompa las piernas ni le encarga a unos fanáticos que acaben con tu vida, elementos como Willy se envalentonan, jaleado en las redes por otros como él, y siguen echando estiércol por la boca.

Pero, mire por donde Frank Cuesta, que es persona respetuosa, que también tiene sus opiniones, sus criterios y sabe realmente qué es la libertad de expresión, sin confundirse, ha retado al chulo este a hacer y decir lo mismo con el Corán. ¡Ay, amigo! Con el Corán hemos topado. Para cobardes como Willy es sinónimo de miedo, de yihadistas, de daesh, de destrucción y de muerte por lo que ha dado la callada por respuesta, acogiéndose a la libertad de expresión con un lacónico "Je suis Charlie".

Que conste que no estoy alentando a este desnaturalizado a que arremeta contra el Corán, no obstante, libertad de expresión sería igual. El Corán me merece todo el respeto del mundo, como me lo merece la Biblia. Alá y su profeta Mahoma me merecen todo el respeto del mundo como me lo merece nuestro Señor Jesucristo y su Santísima Madre, se llame Pilar, Carmen, Angustias, Esperanza o Soledad.

Empieza a ser preocupante la falta de respeto de este individuo hacia los demás y su incontinencia a la hora de defecar en las convicciones ajenas. Tiene que hacérselo mirar de forma urgente. También se le podía declarar persona non grata, pero es que esto no es Venezuela. Quien habla de la presunta barbarie de los conquistadores está cayendo en lo mismo que él denuncia, sin ahondar en cuantas masacres perpetradas contra los expedicionarios españoles se llevaron a cabo por indígenas que sacrificaban a mujeres y niños a sus dioses. De verdad, qué hemos hecho para merecer el desagradable trato dispensado por este energúmeno. No tiene madera de actor y lo suple con la arrogancia barriobajera que todos conocemos.

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