Zamoreando

Institución de bandera

Hoy más que nunca la Guardia Civil camina junto a los ciudadanos en la misma dirección

12.10.2015 | 12:07
Institución de bandera

Hoy más que nunca, la Guardia Civil, fundada por el duque de Ahumada, durante el reinado de Isabel II, camina junto a los ciudadanos en la misma dirección. Es, posiblemente, el Cuerpo más cercano. Y desde hace muchos, muchos años, la institución más querida por la ciudadanía. Da igual que sea en la urbe pequeña o grande que en el medio rural. La Guardia Civil es un seguro contra todo tipo de violencia. Lamentablemente, algunos núcleos rurales han sufrido en los últimos años la peor "desamortización", el cierre de la Casa Cuartel. Casas que las mujeres de los uniformados, a quienes también quiero rendir homenaje, convertían en hogares, porque, cuántas veces, aquello que amparaban los muros de la casa cuartel eran auténticos cuchitriles.

No siempre la Guardia Civil ha recibido por parte de los Gobiernos de turno el trato y la deferencia a que su labor obliga. Afortunadamente, su valor y sus valores los han hecho acreedores del respeto, la admiración y el cariño de la mayor parte de la sociedad española. Con los que se oponen a todo no se puede contar, precisamente por eso, porque se oponen a todo, pero son los primeros en acudir a la Guardia Civil cuando en verdad la necesitan. La Guardia Civil, no hay que olvidarlo, fue objetivo preferente de esa chusma llamada ETA. Murieron, pero nunca se rindieron. Y lo más grave, junto a ellos y con ellos, también murieron esposas e hijos. Hay que tener memoria.

Para millones de ciudadanos y para quien esto escribe, la Guardia Civil es un referente, un ejemplo constante en lo bueno y en lo malo. El último, aquí, en Zamora, lo vivimos o lo conocimos, recientemente, con motivo de un acto de violencia de género en Morales. Sin la intervención de un guardia civil jubilado, Antonio Campos, que por defender a la víctima, recibió una puñalada del agresor, posiblemente estaríamos lamentando la muerte de la agredida. Y ni que decir tiene, al cabo de 18 años de callada labor investigadora, gracias a la Guardia Civil se ha podido cerrar el caso de la niña de Algete, Eva Blanco. Así son los hombres que visten o han vestido algún día el bendito uniforme de la Guardia Civil: cabales, valientes, íntegros, sufridos, disciplinados hasta sus últimas consecuencias, en activo y cuando pasan a la reserva.

Hasta ahí, lo que es noticia. Pero es que la Guardia Civil, que hace del silencio y la discreción en su trabajo su mejor aliado, realiza intervenciones que no trascienden a la prensa y que a buen seguro, el subdelegado del Gobierno de España, Jerónimo García Bermejo, nos recordará en su discurso con motivo de la celebración de su excelsa patrona la Virgen del Pilar. Quiero desde estas líneas insuficientes, enviar un abrazo con calor de manta zamorana a todos los hombres y mujeres que visten el uniforme de la Guardia Civil en la capital y en la provincia. Quiero agradecerles vivamente todo lo que hacen por nosotros que siempre es más de lo que se dice. A sus familias. Quiero igualmente, agradecer al teniente coronel Antonio Rodríguez-Medel su amistad, su bonhomía, su cercanía y su caballerosidad más allá de las estrellas que brillan en su uniforme. Mi respeto y mi cariño más absolutos. ¡Viva la Guardia Civil!

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine