Zamoreando

Desproporcionados

Los ganaderos galos no hacen otra cosa que violar la reglamentación europea

14.08.2015 | 00:03
Desproporcionados

Acaso no pertenecemos a la UE? Entonces, ¿por qué, en esta ocasión los ganaderos franceses siguen empeñados en reeditar aquellos tiempos en los que España luchaba por estrellar su suerte en la misma bandera común, suerte que ellos tiraban al asfalto en forma de verduras y hortalizas con sabor español? Al cabo del tiempo de poco nos ha servido la lucha por conseguirlo, la permanencia, las vicisitudes, la supeditación, la antigüedad y todo lo que conlleva ser un socio más de club tan numeroso.

¡Estos galos están locos! Y los agricultores españoles hasta el nabo y un poco más arriba de que sus homólogos franceses vuelvan a las andadas jorobando la tana. Cuando se ponen manos a la obra son como aquellos galos por civilizar de la aldea de Asterix. ¡Y ya está bien! Lo que joroba es que a las autoridades francesas haya que darles un toque desde España para que reaccionen y adopten medidas que pongan fin a los ataques contra los camiones españoles.

Para unas cosas tanta diplomacia y para otras se actúa a la brava, "san fason, san compliman y san ceremoni" como aquellos mal criados y peor educados "santos de Francia" de la obra de Juan Valera. Así están actuando los ganaderos galos vía camión. Es la forma que tienen de protestar por los bajos precios que están haciendo mella en sus bolsillos. Como si aquí en España todo fuera miel sobre hojuelas para los ganaderos españoles. ¡Y una "merde"!

Lo que no se entiende bien es que estos señores no cojan carretera y manta y se vayan a Bruselas, al Parlamento Europeo o que cojan la pancarta y se manifiesten a las puertas del Palacio de Matignon donde mora el primer ministro o directamente a las puertas del Elíseo donde bien puede recibirles el presidente Hollande. Lo que sea, por la pertinente vía sindical, como no puede ser de otra forma, sin jorobar al prójimo hispano. Y si no que hagan como los ganaderos españoles en general y zamoranos en particular, cuando Bruselas les toca la ubre de la vaca, que regalen la leche, ya que es una forma reivindicativa y solidaria con los que menos tienen, una forma de decir ¡basta ya! a esas políticas que arruinan más que ayudan.

Con semejantes ataques los ganaderos galos no hacen otra cosa que violar la reglamentación europea que consagra la libre circulación de personas y mercancías en todo el territorio de la Unión. Ni liberté, ni fraternité ni egalité. Cuando se ponen morugos no hay razonamientos que valgan. Lo único que les vale es hacer la puñeta a los españoles. Y, ¡ya está bien! Lo que están haciendo con nuestros camiones es desproporcionado, indigno, desatinado e inmerecido para los productores y transportistas españoles.

Por cierto, ¿se sabe si la Comisión Europea se ha manifestado al respecto? Tengo para mí que está haciendo oídos sordos a las protestas del Ejecutivo español.

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