|
|
|
HEMEROTECA » |
|
DONACIANO BARTOLOMÉ Mora. El diccionario del español actual en su página 3.131, edición de 1999 dice así: Fruto de la morera, del moral o de la zarza, pequeño, blando, constituido por agregación de pequeños glóbulos y de color morado, negro o blanco. En mi vida profesional me he visto en la situación de tener que frecuentar hoteles, y he constatado tanto en países de centro y norte de Europa, como en toda la América latina, ofrecen zumos, jugos de mora o moras enteras en forma refrescos o postres. Pero la misma experiencia seguro que tienen también otros lectores. Paseas por pueblos y campos de Zamora provincia y descubres moreras gigantes que además de adornar y ofrecer sombras, están llenas de moras grandes y sabrosas. Muchas de ellas termina en el suelo manchando los adoquines. Las demás quedan para los pájaros. En nuestro campos los zarzales al borde de los caminos ofrecen moras exquisitas, que refrescan algo al caminante. Pero las demás se secan. Terminan en su zarzal. Y lo mismo podríamos decir de las docenas de variedades de frutas silvestres como endrinas, abaganzas, majoletos, agarrullas, descritas y cantadas por los investigadores que se dedican a escribir abundantes libros sobre la flora zamorana y sus propiedades alimentarias, digestivas y curativas.
Nosotros como los ricos de Béjar. Tenemos como complejo en recoger lo que el campo nos brinda, por muy ecológico que sea. En otros países ves a la gente con sus cestitas pasar por los campos y recoger esas frutitas tan naturales y sanas que luego venderán en los mercados, a las fábricas, ofrecerán a los hoteles o consumirán en sus casas. Nosotros por el contrario alimentamos un paro, sin estimular ni formar a nadie para que se busque y pronto algo alternativo. O unos ingresos complementarios que siempre vienen bien. Y seguiremos consumiendo tisanas de importación, polvos en bolsitas de todas marcas y condiciones.
La cultura de conocer nuestro entorno nos sigue siendo en parte extraña. Tal vez haya ecologistas que se quieran reciclar y empiecen a estudiar en serio las aportaciones de la flora zamorana que están en desprecio y desaprovechamiento. Tal vez esos cursos que financiados por las instituciones públicas para los mayores y parados podrían de vez en cuando organizar sesiones de formación sobre cuestiones como ésta y de esa forma potenciar una formación sana, con las salidas a los campos y recogida de tanta valiosa producción de origen y de calidad. Y tal vez algún empresario tome modelo de los nórdicos y organice cooperativas y redes de comercialización. Recuerdo que hace años, cuando la cultura de las setas era poco menos que desconocida, éstas se perdían en pinares y robledales, eran pasto sabroso de ovejas y cabras que a su olor corrían provocando dolores de cabeza a los pastores, pues a alguna se le olvidaba retornar al rebaño. Llegó el tiempo en el que se empezó a apreciar este producto y los ayuntamientos empezaron a gravar con tasas a los recogedores. Y se hizo el negocio. Y no pocos pueblos encontraron una buena vía de ingresos para sus gentes y para las instituciones. Y los restaurantes apreciaron que las silvestres o salvajes eran mejores que las de criadero. Y recordemos cuando la pesca era libre y se despreciaban ranas, cangrejos, barbos y tencas, hasta que se descubrió su sabor exquisito y la administración descubrió un nuevo filón para recaudar. Pero también ganaron quienes salieron a sus pozas, ríos, charcas.
Tal vez llegue un día en que en Zamora no haya ningún parado, ni nadie sin saber qué hacer, porque de momento la recogida de las moras en zarzales, endrinas, majuelos, cambujos, agarrullas, manzanillas, espliego, anís, comino, oréganos, hinojos, gencianas, gamones, hierbabuena y otras muchas más crecen libres, bien salvajes, al natural y pueden reportar entretenimiento, compañerismo, buenos platos, bebidas, ingresos extras o principales, variedad de origen en hoteles y restaurantes. De paso sube la cultura de la flora y fauna de nuestra provincia. Tal vez también las publicaciones especializadas, las rutas en su búsqueda. El turismo rural, la salida al campo, el pleno empleo. De momento su recogida está libre de impuestos. La comercialización por intermediarios, es otro asunto.
|
|
Felix Rodríguez trata el mundo de flamenco desde este completo blog
El blog de Manuel López-Sueiras. Sobre deporte y medio ambiente
Las mejores imagenes captadas por la cámara de Emilio Fraile
El Zamora C.F. como tema principal del blog de Manuel Herrera
El blog de Elena Martínez. Un punto de vista femenino sobre el fútbol.
La visión de Miriam Sánchez sobre cine, series y otras ficciones
El Blog de la cultura musical zamorana. Por Jesús M. Calleja
Recetas sencillas para el día a día.
Por Espe Saavedra
| CONÓZCANOS: CONTACTO | LA OPINIÓN DE ZAMORA | LOCALIZACIÓN Y DELEGACIONES | PROMOCIONES | PUBLICIDAD: TARIFAS | AGENCIAS | CONTRATAR |
|
|
||||||||
|
|||||||||