|
|
|
HEMEROTECA » |
|
JUAN JESÚS RODERO Bueno, pues ya estamos con el horario cambiado, una vez más. Más largas las mañanas, más cortas las tardes, y más largas las noches. Horario de invierno, impuesto por Europa para los países de la UE, e insalvable por tanto a lo que parece, aunque siga provocando, lo mismo en octubre que en marzo, polémicas y contrastes de pareceres.
La razón oficial de estos cambios es, como se sabe, el ahorro energético que supone. Pero parece ser que esto, en la actualidad, ya no cuela, porque si bien el Gobierno señala que pueden ahorrarse hasta 300 millones de euros en electricidad, hay organismos que discrepan con datos en la mano, asegurando que no se produce tal ahorro en España porque lo que no se gasta en electricidad por la mañana se gasta luego en los prontos atardeceres. Una razón tan evidente y contundente, y más con los horarios laborales españoles, que se impone sobre cualquier otra que se pueda esgrimir.
Realmente, no son mayoría precisamente los que se muestran a favor del cambio horario de finales de octubre, aunque otra cosa distinta es lo que suele ocurrir con el cambio de marzo, que da paso a la primavera, a la luz, y al disfrute de los largos días. Son muchos, por el contrario, los que se manifiestan decididamente contra este cambio de ahora que entienden que no sólo no ahorra, sino que origina quebrantos económicos a sectores muy específicos, como pueden ser la hostelería, el turismo y el comercio. Sin olvidar las quejas por los trastornos que el retraso de la hora puede acarrear en niños y ancianos, sobre todo respecto a las comidas y a la conciliación del sueño.
Otro argumento muy utilizado y lógico es que no puede dictarse una norma común sin atender a la situación geográfica de cada país, a su climatología, y a su condición social y laboral. No es lo mismo atrasar el horario en Suecia, pongamos por caso, que en España. Eso salta a la vista. Y si además, no se produce ese ahorro energético al que se agarran como justificación las instituciones europeas y españolas, el cambio no se acaba de entender. Hay que tener en cuenta, igualmente, que en nuestro país, lo mismo que en otros del centro europeo, ya se lleva desde hace muchas décadas una hora de adelanto respecto el horario solar, adelanto sobre el que se ha montado el actual horario europeo.
No es de extrañar, pues, que la polémica se reproduzca cada año cuando llega marzo y octubre, porque lo que no se puede negar es que el cambio produce molestias a la gente, molestias todo lo leves que se quiera, pero molestas al fin y al cabo. Los médicos aseguran que el cuerpo humano se adapta a la modificación del huso horario en cuestión de dos o tres días, no más, y así es. Pero si no existen beneficios claros, sean económicos o del tipo que sean, tampoco se entiende su implantación que en todo caso debería ser facultad de cada país. Europa tendría que replantearse este asunto con más rigor, al igual que otros muchos temas. Que tampoco pasa nada por la diversidad de horarios, que de hecho ya se da. En España mismo tenemos el caso de Canarias y en nada choca con el horario del resto del país.
|
|
Felix Rodríguez trata el mundo de flamenco desde este completo blog
El blog de Manuel López-Sueiras. Sobre deporte y medio ambiente
Las mejores imagenes captadas por la cámara de Emilio Fraile
El Zamora C.F. como tema principal del blog de Manuel Herrera
El blog de Elena Martínez. Un punto de vista femenino sobre el fútbol.
La visión de Miriam Sánchez sobre cine, series y otras ficciones
El Blog de la cultura musical zamorana. Por Jesús M. Calleja
| CONÓZCANOS: CONTACTO | LA OPINIÓN DE ZAMORA | LOCALIZACIÓN Y DELEGACIONES | PROMOCIONES | PUBLICIDAD: TARIFAS | AGENCIAS | CONTRATAR |
|
|
||||||||
|
|||||||||