Mitad y mitad

 
Enviar
Imprimir
Aumentar el texto
Reducir el texto

RUFO GAMAZO. Por poco más de la mitad de los votos, es presidente de la Conferencia Episcopal el cardenal Rouco Varela; por poco no ha repetido el obispo Blázquez. El Episcopado se mostró dividido en dos partes sensiblemente iguales, no en dos posturas irreconciliables sino tan conciliadas que de los dos candidatos uno fue elegido presidente y el otro, vicepresidente. La feliz solución no significa que hayan desaparecido los motivos de discordia que desde hace tiempo se vienen denunciando y que los obispos se hayan decidido por un cómodo "pelillos a la mar"; pero en una cuestión complicada y de inmediata trascendencia han decidido pacíficamente y sin estridencias, han aceptado el resultado del rápido y limpio escrutinio. Buena lección de sindéresis para los políticos, comenta el Emérito. No ocurrirá nada que se le parezca en las elecciones del próximo domingo; de los dos candidatos señeros uno saldrá presidente y el otro, jefe de la oposición; no hace falta consultar a la sibila para conocer cómo será la relación entre los dos rivales: lamentablemente tensa por la crispación que se ha hecho consustancial con la acción política. En más de un rifirrafe dialéctico de la campaña electoral se ha pretendido culpar de lo malo de la anterior legislatura al partido que no quiso digerir su derrota en las pasadas elecciones. Acusaban los socialistas y afines que en 1934 se levantaron en armas contra el triunfo electoral de las derechas y amenazaban con tomar otros caminos en el caso de que las urnas les negaran la victoria el 16 de febrero de 1936. El recuerdo es oportuno para los que han propuesto reproducir los aspectos de la política republicana que más admiran. Es corriente que el perdedor se enfurezca por el triunfo del rival y se prometa dar la vuelta a la tortilla en la siguiente ocasión; a fin de cuentas la política es así, pontificaba un tertuliano gijonés de la calle Corrida.
Mitad y mitad. Acaso sea el sino de este tiempo. Partida en dos, la conferencia Episcopal: no por gala, como dijera de la boca el poeta sino por la voluntad de Dios, que así lo creen los providencialistas.
La futura política se decide entre dos fuerzas sensiblemente iguales; tan iguales que los analistas se deciden por el empate técnico. Ya se sabe que a las encuestas no se les debe exigir certezas; las muchas realizadas no permiten concluir quién fue el verdadero ganador de los dos combates televisivos librados por Zapatero y Rajoy. De esta campaña electoral no va salir reforzada la credibilidad en los resultados de este tipo de consultas. La polémica que ha seguido a la publicación de las encuestas realizadas, a prisa y corriendo, por emisoras de televisión han sembrado seria duda sobre su conveniencia y utilidad. Se ha demostrado que los resultados responden en cierto modo a la conocida tendencia de la empresa encuestadora. Unas daban por ganador a Zapatero, otras, a Rajoy; alguna daba empate; es curiosa la coincidencia circunstancial entre dos cadenas: exactamente por la misma diferencia, una daba por ganador a Rajoy, y la otra a Zapatero. Algún comentarista ha apuntado que las encuestas responden a la orientación
que cada día ofrecen los medios de comunicación. Los técnicos de mayor autoridad culpan del descrédito que se va generalizando, a las prisas en preparar la consulta. Y en interpretar las respuestas. Algunas encuestas someten a la pública comparación sujetos y circunstancias nada homogéneos. Por ejemplo, cuando se da por ganador a Zapatero con datos absolutamente fidedignos no se tiene en cuenta este hecho fundamental: dan por vencedor a Rajoy únicamente los partidarios del PP; en cambio, Zapatero suma los votos socialistas, nacionalistas, verdes, Izquierda Unida...; se repitió el tópico parlamentario de la anterior legislatura, "Todos contra el PP". A Rodríguez Zapatero le convendría tener en cuenta el detalle al echar cuentas y aventurar pronósticos, con independencia de que el presidente de la CEOE lo haya dado por ganador.
Hay gentes como los chisperos "que silban o aplauden por interés".
A todo esto, la campaña sigue andando. Los candidatos han perdido voz después de unos esfuerzos sobrehumanos, sostenidos durante mucho tiempo. Es un consuelo para la ciudadanía la salud firme y entera de los políticos que aspiran al mando supremo. No pueden presumir de aguante parecido los madrileños castigados por los servicios de autobuses y de limpiezas. Tan grande Madrid y se corre pronto el comentario casi siempre ingenioso e incisivo: ¡Cuánta basura en las calles y en los edificios públicos! Todo sea por la democracia. En cambio, el PP culpa a los sindicatos izquierdistas de estas huelgas convocadas con oportunidad innegable. A nadie se le ocurriría acusar a los sindicatos peperos.

COMPARTIR
 
  HEMEROTECA
  CONÓZCANOS:  CONTACTO |  LA OPINIÓN DE ZAMORA |  LOCALIZACIÓN Y DELEGACIONES |  PROMOCIONES    PUBLICIDAD:  TARIFAS |  AGENCIAS |  CONTRATAR  
laopiniondezamora.es es un producto de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de laopiniondezamora.es. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
 


  Aviso legal
  
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Provincia  |  La Nueva España  | Levante-EMV  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad 2009