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Renovación en el PSOE

Rubalcaba, un superviviente del PSOE

El último candidato socialista a las generales, heredero de la etapa felipista, es consciente que esta puede ser su última batalla por hacerse con el liderazgo del partido

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EFE  Rubalcaba a su llegada al Congreso del PSOE en Sevilla.

EFE/Madrid  Nacido hace sesenta años en la localidad cántabra de Solares, Rubalcaba se afilió en 1974 al partido que ahora quiere liderar y enfocó sus estudios universitarios hacia la química, ciencia en la que se doctoró y sobre la que dio clases.

Pero pudo más su pasión política, en la que tuvo mucho que ver la muerte de su amigo y compañero de colegio Enrique Ruano tras ser detenido por la brigada político-social del régimen de Franco.

Y empezó a sumar cargos en 1985, cuando, en el Gobierno de Felipe González, se situó al frente de la Dirección General de Enseñanza Universitaria. Secretario general y secretario de Estado fueron la antesala de su primer Ministerio: el de Educación y Ciencia. Después llegó el departamento de Interior, la vicepresidencia del Gobierno...

Gesticulante, de fácil oratoria, "muy amigo de sus amigos" -según personas de su entorno- y celoso de su intimidad, este exatleta que muchos creen que ha usado tácticas maquiavélicas, se convirtió en el portavoz de los dos gobiernos socialistas que ha tenido la democracia española, el de González y el de Zapatero.

Ha sobrevivido a todo y pretende seguir haciéndolo aunque en ocasiones no ha estado en el lugar acertado, ya que sus apuestas por quienes se presentaban a las primarias en el PSOE no dieron en la diana.

Apoyó a Bono y ganó Zapatero; respaldó a Joaquín Almunia y ganó Josep Borrell; se volcó con Trinidad Jiménez y salió triunfante Tomás Gómez.

Diputado por varias circunscripciones a lo largo de su trayectoria parlamentaria, él, hijo de piloto (aunque no demasiado entusiasmado con eso de subirse a un avión), quiere ponerse a los mandos de la travesía del desierto que los socialistas tienen ante sí.