AGENCIAS.
Madrid.- La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, afirmó ayer que la sentencia que ha condenado a 47 responsables de KAS, Ekin y Xagi como miembros de ETA ha demostrado que en democracia no hay atajos ni escondites para quien se salta la ley o pretende burlarla.
De la Vega insistió en que el Gobierno «está siempre atento, siempre vigilante, siempre trabajando para, ante quien incumpla la ley, actuar de forma inmediata» e indicó que esta posición va a seguir siendo la misma.
Sobre la sentencia de la Audiencia Nacional, que impuso a los condenados penas que suman 525 años de cárcel, la Vicepresidenta consideró que ha puesto de manifiesto que el Estado de Derecho «funciona bien» y que las normas en democracia se cumplen.
«Todo el que vulnere la ley, tarde o temprano, va a pagar por ello; el camino está muy claro y perfectamente marcado», aseguró la Vicepresidenta, quien advirtió de que, «para los violentos y para los que les amparan, todo el peso de la ley ha caído y seguirá recayendo siempre».
Por otra parte, el presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT, próxima al PP), Francisco José Alcaraz, anunció ayer que espera un «golpe de efecto» de ETA antes de las elecciones de marzo. Alcaraz teme «una nueva trampa» de la banda terrorista que podría consistir en la «entrega simbólica de armas» para generar «expectativas» en la ciudadanía y «reavivar el proceso de paz» con el Gobierno.
Lo que buscaría ETA con esta trampa sería, según el presidente de la AVT, «que cuando vayamos a votar votemos de nuevo otra vez con el corazón». Además, el máximo representante de la AVT también calificó los ataques de responsables del Gobierno vasco a la sentencia contra dirigentes de KAS, Ekin y Xagi como una «actitud de hipocresía y de tender la mano a una organización terrorista».