EP
En España, residen un total de 3,7 millones de extranjeros de forma legal, de los cuales 1,4 son ciudadanos comunitarios o familiares de éstos. Durante los primeros nueve meses de 2007, la cifra se incrementó en más de 700.000, debido a la entrada de Rumanía y Bulgaria en la UE y a la obligatoriedad para los ciudadanos comunitarios de inscribirse en el Registro Central de Extranjeros si desean residir en España más de tres meses.
Por nacionalidades, las procedencias no varían excesivamente. Así, marroquíes y rumanos representan el mayor número de extranjeros residentes en España, seguidos de ecuatorianos, colombianos, ingleses, italianos y chinos. Sin embargo, de estos últimos datos se extrae la conclusión de que algunos ecuatorianos, concretamente más de 10.000 han dejado España en el tercer trimestre, lo que supone la primera disminución de su presencia, respaldada también por el retorno de más de medio centenar de colombianos.
Este dato, no obstante, tampoco se puede achacar a ninguna razón concreta, ya que el visado podría explicar la ralentización de las llegadas, pero no así su marcha. Además, en el caso de los colombianos, este descenso es más incomprensible si se tiene en cuenta que son los primeros peticionarios de asilo en España a su llegada al aeropuerto madrileño de Barajas.
Por otro lado, los peruanos son los latinoamericanos que mayor crecimiento experimentan, un 15,10% en el tercer trimestre y casi un 90% respecto al año anterior. De esta forma, son ya 113.792 residentes en España y alcanzan ya el noveno puesto en cuanto a nacionalidad más numerosa
LLEGADAS CADA VEZ MÁS EUROPEAS
A 30 de septiembre, había registrados 505.670 rumanos, cifra considerablemente superior a los 211.325 que residían en España a finales de 2006. La mayoría de estos recientes registros se deben a nuevas llegadas o a extranjeros que residían hasta su registro de forma ilegal.
Otro ejemplo de que cada vez más hay que leer la inmigración en clave europea son los ciudadanos búlgaros, aunque en una escala inferior a la de sus compañeros de entrada en la UE. Su cifra de registros también se ha duplicado en los últimos datos, hasta las 113.792 personas. Además, junto a ambas nacionalidades, los mayores incrementos numéricos en poblaciones corresponden a polacos y portugueses.