Zapatero promete al PNV que tendrá «bastante que decir» sobre el Presupuesto

Rajoy, en la primera sesión de control del curso, le pide que no cambie votos por transferencias para mantenerse

09.09.2010 | 00:34

El curso parlamentario arrancó ayer centrado en la batalla de los Presupuestos de 2011. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, le prometió al PNV, en la primera sesión de control al Gobierno de la temporada, que tendrá «bastante que decir» en el diseño de las cuentas del estado, mientras que el líder del PP, Mariano Rajoy, repitió el llamamiento que diversos dirigentes del PP han lanzado al Gobierno en las últimas semanas, que «no cambie votos por transferencias» para mantenerse en el poder.


En la sesión de control, Zapatero aseguró al portavoz del PNV, Josu Erkoreka, que quiere su apoyo a las cuentas estatales y le pidió que sea constructivo. El presidente aseguró que los Presupuestos responderán a la estrategia Europa 2020 definida por la UE, que coincide con las reformas puestas en marcha por el Gobierno para cambiar el modelo productivo, hacerlo más competitivo, innovador y mejorar la educación, especialmente en el ámbito de la Formación Profesional y el grado medio. Además, subrayó que los Presupuestos prevén una reducción del gasto del 7,7% y que los ministerios reducirán una media del 15% sus partidas, «preservando las relativas a I+D+i y a Educación».


El Congreso escenificó otra lucha retórica entre el Presidente y Rajoy. Zapatero acusó al líder del PP de falta de imaginación y de carencia de propuestas económicas y le indicó que ha vuelto igual que cuando se fue de vacaciones, «repitiendo las mismas frases que en el debate sobre el estado de la nación».


Rajoy respondió a Zapatero que está haciendo «mucho daño» a los españoles y, parafraseando a su antagonista, también le dijo que sigue igual que antes del verano «porque el paro sigue aumentando, el crecimiento económico disminuye y, mientras en Europa comienza la recuperación, aquí no».


Como muestra de que su grupo sí presenta iniciativas, Rajoy le emplazó al debate sobre la reforma laboral para que apoye las 70 enmiendas que el PP presentó y el PSOE no aceptó. También le retó a que plasme en actos la proposición del PP, aprobada ayer, en la que se pide que pymes y autónomos puedan aplazar el pago de impuestos para compensar la morosidad pública.


Rajoy se preguntó quién va a apoyar al Gobierno en los próximos debates y subrayó que el Ejecutivo está en situación de provisionalidad: «el ministro de Trabajo no está y no sabemos cómo está la de Sanidad», lo que propició una curiosa anécdota (véase información adjunta). Además, Rajoy le recordó la huelga general del día 29 y que tiene en contra a empresarios y a sindicatos, y le pidió que ponga «un mínimo de orden en su Gobierno».


El presidente del Gobierno instó a Rajoy a presentar ya sus anunciadas 50 medidas para salir de la crisis y a mantener una actitud constructiva, «que le vendrá bien a la economía y a España».


Por otra parte, en respuesta al portavoz de CiU, Josep Antoni Durán i Lleida, Zapatero destacó que mantendrá la congelación las pensiones para 2011, «por coherencia» y para «la credibilidad de la economía», ya que, a su juicio, cumplir con la reducción de déficit permitirá volver a revalorizar tales prestaciones.


Duran i Lleida reclamó que, «por justicia», el ahorro se haga a través de otras medidas de eficiencia y reducción de la administración pública. Zapatero replicó que el decreto, en el que entre otras medidas de ahorro y recorte se contempla la reducción de pensiones, «ha contribuido a estabilizar el mercado de la deuda pública y facilitar el flujo al sistema financiero para su financiación». Hasta que en noviembre del año próximo se vea la pérdida, en su caso, del poder adquisitivo de las pensiones, Zapatero abogó por «hacer los deberes»: una reforma del sistema de pensiones coherente y seguir cumpliendo con la reducción de déficit.

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