MADRID, AGENCIAS/ EFE
El líder del PP, Mariano Rajoy, apeló ayer a la defensa de la Constitución y a la existencia de un «gran sentimiento nacional» en España, como a su juicio se comprobó con la victoria de la Roja en el Mundial, para construir un «proyecto común» de convivencia.
Rajoy pidió al presidente Zapatero que no haga «más el ridículo» con el Estatut y que se dedique a buscar grandes consensos nacionales. El líder de la oposición afirmó que la cancelación de su visita a la fiesta minera de Rodiezmo es «la expresión más gráfica de su ejercicio de travestismo político». «Ahora no va, pues a los que van también los ha engañado». Rajoy se comprometió a defender estos «valores» nacionales si se convierte en presidente del Gobierno, así como a recuperar los consensos constitucionales que, a su juicio, Zapatero está rompiendo en la situación generada en Cataluña tras la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut. El líder del PP exigió elecciones anticipadas ante la incapacidad del Gobierno para afrontar la crisis o la inestabilidad de las instituciones. El «recorte de derechos sociales» no es lo que figuraba en el programa electoral de Zapatero, subrayó Rajoy, quien pregunta con qué apoyos sacará adelante sus medidas, porque ni la izquierda ni los nacionalistas confían en él. Para el líder del PP, los ciudadanos también necesitan un presidente del Gobierno que rescate valores como la defensa del «gran sentimiento nacional» y el respeto a la Constitución y a las sentencias e interpretaciones del Tribunal Constitucional. Desde el PSOE, Leire Pajín contrapuso ayer la «política reformista y realista» impulsada este año por Zapatero con «la histeria» y «las descalificaciones» del PP, su ausencia de programa económico y su nula contribución para salir de la crisis.