F. G., MADRID, AGENCIAS
El presidente Zapatero cerró el debate sobre el estado de la nación con una nueva oferta de austeridad, reformas y pactos, para los que sólo encontró el respaldo del PSOE. El jefe del Gobierno mantuvo un duro enfrentamiento con Rosa Díez, de UPyD, quien le acusó de corromper las instituciones con el Estatut y, como hicieran el miércoles el PP y CiU, le exigió convocar elecciones.
La ausencia de Mariano Rajoy, quien el día antes había instado a Zapatero a disolver el Parlamento, fue criticada desde el Gobierno por José Blanco, Carme Chacón y Trinidad Jiménez, que le acusaron de «mal perder».
Mientras Rosa Díez le exigía llamar las urnas, Ana Oramas, de Coalición Canaria, creía que no es el momento de comicios ni de mociones de censura, sino de reformas, aunque advirtió a Zapatero de que si no consigue apoyos estables deberá dejar que los ciudadanos «elijan», en un panorama que ha pintado desolador: con un Ejecutivo «agotado» y una oposición «sin alternativas». Francisco Jorquera le dijo al Presidente que no cuente con el BNG.
Díez acusó a Zapatero de promover la «corrupción política» de las instituciones al alentar el incumplimiento del fallo TC y tratar de «romper el orden constitucional». El Presidente le respondió que hará cumplir la sentencia y tachó de «excesivo» que con un escaño se erija en intérprete de la voluntad de los españoles para pedir elecciones.
El único apoyo fue el del socialista José Antonio Alonso, quien denunció el «absoluto absentismo político» del PP, «el partido del no y de la nada» y de su líder. La ausencia de Rajoy en el debate fue criticada en los corrillos, aunque desde Génova se le quitó importancia con la explicación de que estaba trabajando en su despacho porque no se votaba nada.
José Blanco le acusó de «despreciar» al Parlamento con su «pereza» para presentar propuestas frente a la crisis o «arrimar el hombro». Treintena parlamentarios del PP asistieron a la sesión. Apenas 150 de los 350 diputados acudieron. Fuentes del PP dijeron que su líder no fue al Congreso porque consideraba que había ganado el debate el día anterior. En cambio, las ministras Trinidad Jiménez y Carme Chacón atribuyeron su ausencia al «mal perder». Soraya Sáenz de Santamaría afirmó que Zapatero fue al debate a pasar dos días en los que dejó patente que carece de ideas para seguir gobernando. Añadió que el Presidente ha perdido su duelo con Rajoy y la legislatura está «en período de descuento». «No hay salida, lo mejor son unas elecciones», dijo.
No obstante, CiU cree que el Presidente sacará adelante los Presupuestos, pero que lo hará con un Gobierno débil. Zapatero sólo tiene la confianza de los socialistas, como Bono, pero no de todos, el ex ministro Carlos Solchaga cree que ve muy difícil que termine la legislatura. Zapatero dijo que los anuncios de contactos en la prensa «deben eliminarse».