VALLADOLID, ICAL
Un 35,3 por ciento de los castellanos y leoneses aprueba la actuación del presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, mientras que otro 31,6 por ciento la suspende, según los datos del Barómetro Autonómico del CIS conocidos ayer que revelan también que la calificación que recibe para la mayoría de la población la gestión de Herrera es regular (un 41,9 por ciento), mientras que para el 25,9 por ciento es buena o muy buena y para un 21,6 por ciento es mala o muy mal.
La gestión realizada por la Junta desde las últimas elecciones es calificada de «regular» por el 50 por ciento de los encuestados, mientras que un 28 por ciento la califica de mala o muy mala y un 17,6, buena o muy buena. Respecto a la oposición, es calificada como regular por el 40,1 por ciento, mientras que un 35,2 por ciento cree que es mala y un 6 por ciento, buena.
Según este sondeo, la mayoría de los ciudadanos califican de buena la política de la Junta en seguridad ciudadana (39,3 por ciento) y educación (35 por ciento), mientras que obtienen un regular para la mayoría las actuaciones en materia de vivienda (45,3 por ciento), infraestructuras (36,5 por ciento), sanidad (41,2 por ciento), protección del medio ambiente (36,7 por ciento) e inmigración (31,9 por ciento). Las políticas más cuestionadas por los ciudadanos son las referidas a desempleo (que un 60 por ciento califican de malas o muy malas) y la gestión económica (un 52,2 por ciento).
Asimismo, una mayoría de la población considera que la Junta ha demostrado honradez (un 47 por ciento) y capacidad de diálogo (37 por ciento), mientras que son más los que consideran que no ha demostrado capacidad para defender los intereses de la Comunidad (50,6 por ciento), eficacia (57,5 por ciento), capacidad de comunicarse con la gente (46,1 por ciento) y conocimiento de los problemas de Castilla y León (41 por ciento).
El estudio revela también que dos de cada tres encuestados supieron identificar a Juan Vicente Herrera como presidente de la Junta y como principales cualidades destacan su prudencia, experiencia, honradez e inteligencia, mientras que hay una mayoría que considera que tiene «poco o nada» eficacia y simpatía. Así, preguntados sobre si Juan Vicente Herrera les inspira confianza, un 40 por ciento dicen que poco; un 26,2 por ciento, que bastante; un 11,1 por ciento, que ninguna y un 3,6 por ciento, que mucha.
El 61,9 por ciento de los castellanos y leoneses considera que la situación política del país es «mala» (37,2 por ciento) o «muy mala» (24,7 por ciento) frente a sólo un 5,3 por ciento que la calificaría de «buena». El porcentaje de pesimistas se eleva si se pregunta acerca de la situación económica, ya que la inmensa mayoría de la población, el 81, 2 por ciento, piensa que es «mala» (44,8 por ciento) o «muy mala» (36,4 por ciento). De hecho, sólo un 0,7 por ciento de los encuestados definiría la situación económica actual como «buena».
Además, el 38 por ciento de la población de Castilla y León considera que el actual Estado de las autonomías es el adecuado, aunque un porcentaje muy similar, del 39 por ciento, apuesta por un modelo donde estas entidades tengan menor peso. En concreto, un 24,4 por ciento optaría por un Estado con un único Gobierno central y el 14,6, por un Estado en el que las comunidades autónomas tengan menores competencias que en la actualidad. Frente a este último grupo, el 10,3 por ciento defiende un Estado en el que las comunidades tengan mayor autonomía.
Preguntados sobre si les gustaría que el grado de autonomía de Castilla y León fuera mayor al que cuenta en estos momentos, el 40,5 por ciento opta por que fuera igual, seguido de aquellos que apuestan por que sea aún mayor de la actual (23,5 por ciento), y los que entienden que debe ser menor (20,1 por ciento).