MADRID, AGENCIAS
Alicia Gámez, la cooperante catalana secuestrada el 29 de noviembre en Mauritania junto con sus compañeros Roque Pascual y Albert Vilalta, fue liberada ayer por Al Qaeda tras pasar 101 días en poder de los secuestradores en el norte de Malí. Coincidiendo con la llegada de la ex rehén a Barcelona, el Gobierno aseguró que no se ha pagado rescate alguno y que su puesta en libertad se ha logrado por el trabajo conjunto de los servicios de información, la diplomacia y la cooperación con países de la zona.
La cooperante llegó a Barcelona a las cinco de la tarde. Tras ser liberada por sus secuestradores de la rama de Al Qaeda en el Magreb, Alicia viajó desde la ciudad de Gao (Malí) hasta Uagadugu, la capital de Burkina Faso, de donde partió de inmediato hacia España. En ese momento se confirmó que la rehén italiana Philomene Kabouré seguía en poder de sus captores junto con su marido y los otros dos cooperantes españoles, Roque Pascual y Albert Vilalta.
Las autoridades de Burkina Faso siguen «tratando de negociar la liberación de los otros dos españoles», mantienen una total discreción sobre el asunto. En Uagadugu, un avión español con la secretaria de Estado de Cooperación, Soraya Rodríguez, y un hermano de la ex rehén esperaba a Alicia y, tras el transbordo, partieron de inmediato para Barcelona.
María Teresa Fernández de la Vega explicó que los otros rehenes se encuentran bien, aunque nerviosos y con muchas ganas de ser liberados cuanto antes. La vicepresidenta, que informó en persona a la familia de Alicia, aseguró que el Gobierno no ha pagado rescate ni ha hecho contraprestación alguna.
Tras revelar que el Ejecutivo había recibido pruebas de que los secuestrados seguían con vida y de que Vilalta estaba curado de la herida de bala, De la Vega añadió que se sigue «trabajando y poniendo todos los medios para traer a casa a Roque Pascual y a Albert Vilalta sanos y salvos en el plazo más breve posible». En su opinión, la liberación de Alicia es una «buena noticia» que abre la «esperanza» para que la de sus compañeros se produzca «pronto.
El PP dijo que toma nota de la negación del rescate y anunció que ya discutirá la gestión del secuestro cuando los otros dos estén en casa. Además, pidió que se intensifiquen las gestiones. La ONG Acció Solidària dijo que esto es «el principio del fin de la pesadilla». Un médico y un psicólogo certificaron que Alicia está bien, aunque muy delgada y afectada psicológicamente.