VIGO, AGENCIAS
Los piratas somalíes se cobraron en las últimas horas una nueva presa. Se trata del palangrero «Sakoba», con bandera y armador kenianos —East Africa Deep Shipping— y secuestrado el pasado lunes por bandidos a 400 millas al este de Dar Es Salam (Tanzania). Desde la fuerza naval de la UE (Navfor), se precisaba ayer que el «Sakoba» se dirigía hacia Haradere (Somalia) y que la misión europea continúa monitorizando la situación».
De la tripulación, compuesta por 16 personas, sólo uno de sus integrantes es español. Es el capitán, de origen portugués aunque con residencia en Vigo y cuyo nombre no ha trascendido por decisión de la armadora y de su propia familia, que desean evitar la presión de los medios de comunicación, según señaló a «Faro de Vigo», del grupo editorial de LA OPINIÓN-EL CORREO DE ZAMORA, una portavoz de la empresa viguesa comercializadora de sus capturas.
La mencionada firma, Sakald Pesca, tiene su sede en el puerto pesquero de O Berbés, desde donde comercializa las capturas del palangrero secuestrado: pez espada y tiburón. La pesca llega al puerto vigués en contenedores, por lo que el pesquero —que antes tuvo de nombre «Alicante» y operó con bandera española, para posteriormente faenar bajo pabellón de Panamá, Guinea o Ghana—, no acude al puerto vigués desde hace al menos diez años.
La información de la que ayer se disponía era confusa, en lo que se refiere al momento del secuestro. Los piratas apresaron el barco frente a la costa de Somalia, posiblemente para usarlo como buque nodriza desde el que lanzar más ataques. Por su parte, el Ministerio de Medio Marino, insistió en que se trata de un barco keniano. Pese a que por la mañana, el ministro de Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, avanzara que el Gobierno activaría el protocolo de crisis establecido tras el secuestro del «Alakrana», por la tarde, desde la Vicepresidencia, se descartaba tal convocatoria. La empresa comercializadora negó cualquier relación con pesca ilegal.