MADRID, AGENCIAS
«Grecia desató el ruido de la crisis en la zona euro. España podría determinar que la divisa comunitaria aguante o caiga». Así lo señalaba ayer un artículo del periódico americano «The Wall Street Journal», uno de los más prestigiosos en materia económica. España y la zona euro se enfrentan a la mayor crisis de la región desde el lanzamiento de la moneda comunitaria. «Las preocupaciones sobre la capacidad de Grecia para financiar su enorme deuda se han extendido a otros países, los miembros más débiles de la zona euro, y esos temores son los que están pisando los talones de España», señala el rotativo.
Una de las tesis que se defienden es que el principal lastre para que España consiga salir de la crisis es su pertenencia al euro, con lo que, por lo tanto, el país ha perdido una de sus herramientas más eficaces para abandonar la recesión: devaluar la moneda. La incertidumbre sobre la evolución de la deuda está provocando que los compradores de bonos españoles estén reclamando intereses más altos. El responsable del Instituto de Empresa Americano en Washington, Desmond Lachman, asegura que España «será un test para el euro». Y añade: «Si el país está en graves problemas, será difícil mantener unido el euro».
La mayor parte de los economistas consultados por el «Wall Street Journal» destaca que España tiene tres alternativas para hacer frente a la recesión. La primera consiste en que el Gobierno no haga nada y permita que la economía sufra años de elevado desempleo e impago de su deuda. La segunda posibilidad es que el Ejecutivo adopte un papel más activo, recortando el gasto y adoptando medidas impopulares para estimular el lado de la oferta de la economía, incluyendo la reforma del rígido mercado laboral del país. El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, se ha mostrado partidario de tomar este camino. Los expertos menos optimistas proponen otra alternativa mucho más pesimista, que pasaría por abandonar el euro, lo que le permitiría devaluar su moneda y ganar suficiente competitividad para volver a crecer.
Una de las principales diferencias que comprueban los economistas entre España y Grecia es la crisis inmobiliaria. Los expertos consultados por el «Wall Street Journal» aseguran que en el caso heleno las principales dificultades se derivan del despilfarro que ha llevado a cabo su Gobierno; en cambio, en el caso español la recesión se asienta en el pinchazo inmobiliario.