BILBAO, AGENCIAS
La Guardia Civil encontró ayer 75 kilos de amonitrato y 9 de nitrometano, materiales para fabricar explosivos, y otros 8 kilos de explosivo ya preparado, en cinco zulos de ETA registrados ayer en el monte Gorbea, en Vizcaya, y en Hernani (Guipúzcoa). Horas después, la Policía española y la francesa hallaron un laboratorio donde la banda fabricaba pentrita y un zulo en una casa alquilada en el departamento galo de Allier por uno de los terroristas detenidos días atrás en Gerona.
La clave para dar con los zulos fue la declaración del etarra Ibai Beobide, arrestado el día 13 en Guipúzcoa cuando iba en bicicleta armado con una pistola. Este responsable de tres comandos reveló al juez que en esos escondites tenían armas y 150 kilos de explosivos, informa «Efe». Beobide fue trasladado por la Guardia Civil de la prisión al monte Ondi, en Hernani, donde se descubrieron dos zulos. En uno había ocho kilos de explosivo, temporizadores, dispositivos para bombas lapa, cordón detonante y detonadores. En el otro, un lápiz óptico y dos mil euros. En el escondrijo principal, los agentes hallaron 75 kilos de amonitrato, 9 de nitrometano, 20 metros de cordón detonante, 25 detonadores, temporizadores con el anagrama de ETA y pentrita.
Las fuerzas de seguridad han desarticulado diez zulos de ETA en lo que va de año —dos de ellos en Francia— tras el hallazgo de cinco escondites en Euskadi y el de Arronnes (Francia). En sólo dos meses, los terroristas ya han perdido 1.650 kilos de explosivo, incluyendo la desarticulación en Óbidos (Portugal) de una base logística en la que guardaban 1.500 kilos. La Policía Nacional y la Policía francesa descubrieron en Bussy (en el departamento galo de Allier) una casa que ETA utilizaba para la fabricación de pentrita, potenciador que la banda usa en sus bombas. Además, encontraron un zulo con más de 7 kilos de este tipo de explosivo y cordón detonante en Arronnes. La vivienda fue alquilada en 2008 por Faustino Marcos Álvarez, detenido la semana pasada en Gerona, donde pretendía establecer una base logística en Cataluña —como la que tenía ETA en Portugal— para la fabricación de explosivos. En concreto, su intención era la de alquilar un piso en Barcelona y una masía en Gerona.
El juez Garzón comunicará hoy a los empresarios Luis Amenabar Alday y Blanca Rosa y María Isabel Bruño Azpiroz su procesamiento por pagar a ETA «voluntariamente y sin coacción ni amenaza acreditada». Mientras, el tribunal de Belfast que tramita la orden de extradición contra el ex preso etarra José Ignacio de Juana Chaos emitirá su sentencia el lunes. Por último, los presos de la línea dura de ETA reafirmaron su voluntad de «no ceder a los intentos de romper su unidad».