MADRID, AGENCIAS
Las Fuerzas de Seguridad portuguesas se han incautado de 1.500 kilos de explosivos en la base que ETA tenía en la casa de la localidad de Óbidos y que fue descubierta el viernes. Los terroristas tenían varios planos de Madrid, Cádiz y de la localidad de San Fernando. Se trata del mayor arsenal aprehendido a la banda en diez años y solo superado por el de 2.500 kilos que la Policía gala logró descubrir en 1999 en Francia. Por otra parte, ayer se supo que la cúpula etarra había ordenado a los detenidos esta semana en el País Vasco atentar contra oleoductos y aeropuertos.
En la casa -situada a unos 125 kilómetros al norte de Lisboa- se han hallado varios ordenadores y material que está siendo analizado y que ha permitido identificar a Andoni Zengotitabengoa y a Oier Gómez Mielgo como los etarras que la ocupaban y que se encuentran huidos, después de que el lunes fuera interceptada la furgoneta la que viajaban. Las fuerzas policiales han encontrado en el garaje 1.330 kilogramos de nitrato amónico -sustancia empleada por los terroristas para la elaboración de amonal- distribuidos en doce bidones y cuatro sacos. Además, 75 kilogramos de nitrato potásico en tres sacos, 40 litros de ácido sulfúrico, pentrita, polvo de alumnio y nitrometano. La Policía portuguesa ha hecho explotar de forma controlada la mayor parte del explosivo hallado. En la vivienda se han encontrado dos ordenadores portátiles, papeles manuscritos sobre circuitos integrado, tres teléfonos móviles con las inscripciones «Madrid», «Portugal» y «Cádiz».
Por otra parte, el ex jefe del aparato militar de ETA Aitzol Iriondo, sucesor del número uno Garikoitz Aspiazu, «Txeroki», ordenó a los detenidos esta semana por la Ertzaintza, que atentaran contra oleoductos y aeropuertos.