MADRID, AGENCIAS
La Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) se defendió ayer de las acusaciones que el informe de la Comisión Nacional de la Competencia vertió contra las entidades de gestión (en las que alude a su «posición monopolítica» y a la necesidad de «evitar abusos») y, a través de un portavoz, señaló que se trata de un informe «sesgado» que pone en «situación muy difícil» a las entidades.
Así se pronunció ayer Pablo Hernández Arroyo, subdirector general de SGAE, poco antes de comparecer en el Congreso ante la subcomisión sobre la reforma de la ley por la que se modifica el texto refundido de la ley de Propiedad Intelectual (LPI).
Por su parte, la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, dijo que «el derecho de autor es fundamental, que no se debe confundir con situaciones particulares», en relación con la polémica entre las peluquerías y la SGAE por el pago del canon de la música que se escucha en esos establecimientos.