MADRID, AGENCIAS
El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, afirmó ayer que España tratará de suavizar la relación entre la UE y Cuba durante su presidencia comunitaria, a pesar de reprochar al régimen castrista haberse «equivocado» por impedir entrar en la isla al eurodiputado socialista Luis Yáñez.
Moratinos reiteró su oferta de diálogo a las autoridades castristas mientras el secretario de Estado para Iberoamérica, Juan Pablo de Laiglesia, convocaba al embajador de Cuba , Alejandro González Galiano, para «condenar» la expulsión y pedirle que «no se vuelva a producir este tipo de incidentes», que no ayudan a la relaciones bilaterales.
Durante la reunión de una hora, el representante castrista explicó que el veto al eurodiputado del PSOE se justifica en «la aplicación de leyes internas cubanas». «No tenía una agenda secreta», dijo desde Sevilla Luis Yáñez, quien explicó que su intención era estar de vacaciones en Cuba con su esposa, Carmen Hermosín, aunque admitió que no descartaba reunirse con algunos disidentes.
«Como ciudadano libre no me autocensuraba para ver a quien quisiera, con los únicos límites de que si esas personas eran del ámbito político, no fueran radicales y sí partidarias del diálogo y la reconciliación nacional, demócratas, en una palabra», dijo Yáñez.
A su juicio, ha sido un «error» y una «torpeza» de las autoridades cubanas pensar que su visita «no era inocente», como, según Yáñez, el embajador le manifestó a De Laiglesia. «No sabía que un viaje privado de descanso de un diputado del Parlamento Europeo pudiera afectar a la seguridad nacional y la defensa de la soberanía de Cuba», añadió el político socialista, que ha apoyado al Gobierno en su intención de revisar la llamada posición común europea hacia Cuba, que fue promovida en 1996 por el ex jefe presidente Aznar.
El disidente cubano Oscar Espinosa Chepe, en libertad condicional, dijo que la actitud de Yáñez «limpia la imagen del PSOE que Zapatero ha ensuciado bastante» en contraste con la etapa de Felipe González. El presidente del parlamento europeo, el polaco Jerzy Buzek, condenó la decisión cubana de «cerrar la puerta» porque «la presidencia española de la UE acaba empezar y ha hecho de la cooperación con Latinoamérica uno de los asuntos prioritarios». En cambio, Moratinos subrayó que esta tercera expulsión de la isla de parlamentarios españoles, «no es una buena noticia». «Pienso que los cubanos se han equivocado», lamentó. El ministro reconoció que la posición crítica Yáñez con el régimen castrista no es del agrado de las autoridades de La Habana, pero añadió que esa no es razón para echarle. A pesar de la gravedad del incidente, Moratinos garantizó que el Gobierno no va a tirar la toalla y seguirá buscando el acercamiento a Cuba para apoyar su proceso de reformas, porque «el aislamiento, el bloqueo y el embargo no han dado ningún resultado en 50 años».