MADRID, AGENCIAS
El juez Baltasar Garzón ha pedido permiso a Argelia para poder interrogar a 13 víctimas del presunto genocidio cometido por Marruecos en el Sáhara entre 1976 y 1987 que viven en la actualidad en los campos de refugiados de Tinduf.
Garzón ha cursado una comisión rogatoria en el marco de una causa que abrió en octubre de 2007 en la que están imputados 13 altos alto cargos y funcionarios marroquíes por un presunto delito de genocidio y torturas que habrían sufrido 32 saharauis.
En el escrito remitido a las autoridades argelinas, el juez de la Audiencia Nacional solicita poder desplazarse a los campamentos de Tinduf para interrogar a 13 víctimas de estos hechos ante las «dificultades y los costes» que supondría su eventual desplazamiento a España.
Garzón vuelve a la carga tras haber cursado hace un año una comisión rogatoria para realizar los interrogatorios. Argelia le contestó entonces, a través de Interpol, que debía dirigirse a la República Árabe Saharaui Democrática, no reconocida internacionalmente y ante la cual España no tiene representación, tal y como señaló en su contestación el Ministerio de Exteriores.
La investigación del juez, abierta a partir de una querella presentada en 2006 por asociaciones de defensa de los Derechos Humanos y familiares de presos y desaparecidos, está dirigida contra «destacados funcionarios marroquíes que pudieron ordenar y dirigir distintas campañas de detenciones y posteriores desapariciones en ciudades» de la ex colonia española como «Smara, El Aaiún o Tan Tan».